Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
En las postrimerías de mi azarosa vida
surgió como esplendida flor del primaveral
Edén divinizado, un ser angelical
que me brindó su amor de forma desprendida.
A partir de ese instante el alma agradecida
lo adora con pasión frenética y total,
ya que se terminó la angustia existencial
que me estaba acabando; ya no tiene cabida
la horrible soledad ni la amarga tristeza.
Hoy, todo es resplandor, placidez y dulzura
en ambiente amoroso; doy gracias al señor
por su inmensa bondad, a ella por pureza
y generosidad; impoluta criatura:
toma mi corazón como prueba de amor.
surgió como esplendida flor del primaveral
Edén divinizado, un ser angelical
que me brindó su amor de forma desprendida.
A partir de ese instante el alma agradecida
lo adora con pasión frenética y total,
ya que se terminó la angustia existencial
que me estaba acabando; ya no tiene cabida
la horrible soledad ni la amarga tristeza.
Hoy, todo es resplandor, placidez y dulzura
en ambiente amoroso; doy gracias al señor
por su inmensa bondad, a ella por pureza
y generosidad; impoluta criatura:
toma mi corazón como prueba de amor.