lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Nacen flores en tu tronco,
en tus hojas y en tus ramas,
eres cobijo en la noche
de avecillas y crisálidas.
Acuden a tus rincones
rumores de viento y agua,
y yo me estremezco a solas,
si tus raíces me llaman.
Es tu sombra un arcoíris
de reflejos esmeraldas,
me acaricia con frescores
de lucero y de mañana.
¡Que nadie tale tu altura!,
¡que nadie hiera tu savia!,
que en tu vientre laten siglos,
y en tu aliento..., vive el alma.
Enséñale cómo creces
a aquel otro que plantara,
pues eres enhiesto sueño
y eres dueño y patriarca.
¡Ay! árbol de mil espíritus,
mis alamedas te aguardan
para abrazarte en silencio,
y ser boscaje en tu haza.