Purga

Nada Vratovic

Poeta recién llegado
Te fuiste como unos ojos negros
encortinados tras una maraña de patas de grillos.
Te fuiste cuando ya los dioses habían dejado de susurrarme
y el silencio adormecía mis manos.
Las cartas empezaron a lagrimear su tinta descarnada
en el fondo del armario
entre risotadas de urraca.
Me cubrí entonces con la colcha, como una ostra,
y me borré tu nombre de la lengua raspándolo con las uñas.
Cuando me dispuse a escribirlo por última vez,
de mis dedos colgaban restos de letras
impregnados de bilis
Una vez que me lavé las manos
fui incapaz de escribir tu nombre de nuevo.​
 
Te fuiste como unos ojos negros
encortinados tras una maraña de patas de grillos.
Te fuiste cuando ya los dioses habían dejado de susurrarme
y el silencio adormecía mis manos.
Las cartas empezaron a lagrimear su tinta descarnada
en el fondo del armario
entre risotadas de urraca.
Me cubrí entonces con la colcha, como una ostra,
y me borré tu nombre de la lengua raspándolo con las uñas.
Cuando me dispuse a escribirlo por última vez,
de mis dedos colgaban restos de letras
impregnados de bilis
Una vez que me lavé las manos
fui incapaz de escribir tu nombre de nuevo.​
Versos que aún lloran la despedida..
Un placer, saludos.
 

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