Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
PAISAJES. DIANA.
Carencia de un beso que rompa el alma,
amarga al instante que brota de una ola,
fragmentos de gotas, que se vuelven sangre,
en el palpitar de un mar de pasión,
que hace playa al corazón , melancolía y duele
más en la ausencia del aire de tu pelo,
y brota sencilla, en la flor de una de tus mejillas,
que muere el crepúsculo de un beso, sin besar una boca.
Como nocturna criatura te busco,
quiero idolatrar tus pies descalzos,
pero tu sombra tapa más que el deseo
de que te vean mis ojos,
alfombra de deshechos en pureza y sin perfume,
me cierran el camino y te sigo
mi opaca visión no te encuentra,
pero me guía mi corazón,
entre cartas de arcanos con guadañas.
Cuadro que en colorido nublan,
a las sombras de un firmamento,
brillantes resplandores que le roban,
el aura a los zafiros, de casta mil mariposas
la hacen áureos en sus pechos y su ombligo,
los muertos son Rafaeles, que pintan,
el eco de su silueta y el aliento de los dragones,
hacen rayos de luz, iluminando el averno.
El tiempo le abre espacios a las nubes,
estelares que ocupan confesionarios,
quieren exculpar el pecado de tanto amarla,
carente de besos y sin labios, la lanzan ecos,
pobres diablos sin tumba, lápidas sin rosarios,
nadie se arrodilla en la templanza de un atardecer,
para echar de menos a sus muertos, sin ser Noviembre.
Los siderales se hacen horizontes,
se funden entre los oros de un amanecer,
ya han dejado sitio a su presencia,
Diana, musa, diosa, cazadora, corres los visillos
del blanco de los girasoles, llenas de paisaje
un mundo oscuro de hadas sin alas,
Definir al infierno quisiera,
para borrar a los diablos de las bocas,
que los nombran en desesperanza,
guardarte más como mujer que como deidad,
mas mi pobre pluma no da para tanto,
en ese inmenso océano de tu palpitar,
se pierden mis letras entre aguas bravas,
decir que puedo ser mucho es decir nada,
solo que vuelen mis versos y besen tu frente.
Juanjota.
Carencia de un beso que rompa el alma,
amarga al instante que brota de una ola,
fragmentos de gotas, que se vuelven sangre,
en el palpitar de un mar de pasión,
que hace playa al corazón , melancolía y duele
más en la ausencia del aire de tu pelo,
y brota sencilla, en la flor de una de tus mejillas,
que muere el crepúsculo de un beso, sin besar una boca.
Como nocturna criatura te busco,
quiero idolatrar tus pies descalzos,
pero tu sombra tapa más que el deseo
de que te vean mis ojos,
alfombra de deshechos en pureza y sin perfume,
me cierran el camino y te sigo
mi opaca visión no te encuentra,
pero me guía mi corazón,
entre cartas de arcanos con guadañas.
Cuadro que en colorido nublan,
a las sombras de un firmamento,
brillantes resplandores que le roban,
el aura a los zafiros, de casta mil mariposas
la hacen áureos en sus pechos y su ombligo,
los muertos son Rafaeles, que pintan,
el eco de su silueta y el aliento de los dragones,
hacen rayos de luz, iluminando el averno.
El tiempo le abre espacios a las nubes,
estelares que ocupan confesionarios,
quieren exculpar el pecado de tanto amarla,
carente de besos y sin labios, la lanzan ecos,
pobres diablos sin tumba, lápidas sin rosarios,
nadie se arrodilla en la templanza de un atardecer,
para echar de menos a sus muertos, sin ser Noviembre.
Los siderales se hacen horizontes,
se funden entre los oros de un amanecer,
ya han dejado sitio a su presencia,
Diana, musa, diosa, cazadora, corres los visillos
del blanco de los girasoles, llenas de paisaje
un mundo oscuro de hadas sin alas,
Definir al infierno quisiera,
para borrar a los diablos de las bocas,
que los nombran en desesperanza,
guardarte más como mujer que como deidad,
mas mi pobre pluma no da para tanto,
en ese inmenso océano de tu palpitar,
se pierden mis letras entre aguas bravas,
decir que puedo ser mucho es decir nada,
solo que vuelen mis versos y besen tu frente.
Juanjota.
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