musador
esperando...
El jilguero que anida su sueño en tu destino
nos convoca al misterio del ritmo y de la danza
enhebrando las perlas que vibran en su trino
con el hilo sublime que teje la esperanza.
Remozada tu pluma camina nueva andanza
con el paso pausado de eterno peregrino
que se ríe si llueve gozando la bonanza
en sus ojos que avistan más lejos el camino.
Son estrechas las sendas, oscuro es el pasaje,
vacilante la llama temblando en la bujía:
es de niebla el silencio que nutre tu mensaje.
Pero brilla en la sombra la luz de la alegría
que da viento a las velas del buque del coraje:
en tu sangre te vierte su fuego la poesía.
nos convoca al misterio del ritmo y de la danza
enhebrando las perlas que vibran en su trino
con el hilo sublime que teje la esperanza.
Remozada tu pluma camina nueva andanza
con el paso pausado de eterno peregrino
que se ríe si llueve gozando la bonanza
en sus ojos que avistan más lejos el camino.
Son estrechas las sendas, oscuro es el pasaje,
vacilante la llama temblando en la bujía:
es de niebla el silencio que nutre tu mensaje.
Pero brilla en la sombra la luz de la alegría
que da viento a las velas del buque del coraje:
en tu sangre te vierte su fuego la poesía.
Última edición: