Alarido
Poeta asiduo al portal
Es negarnos noes.
Es sisarnos sies.
Es el grito domado.
Es la risa ausente.
Es, en teoría, guiarnos,
hampa-rarnos.
Prácticamente, detenernos,
am-pararnos.
Escudriñar,
escudriñar rebuscando,
en busca de un mísero quizás,
al acecho de un rácano talvez.
Es desfallecer otro día,
en busca del beso de Sibilia.
Estraperlo desesperado y urgente
en los arrabales de lo necesario.
Es, revertirlo.
Es desnudarlo.
Es revestirlo.
Es rebatir hasta revencer.
Hasta enmude-cerdos.
Es un campo de silencio
donde sembrar los noes
y regar los sies
con el amor de-liberado
y la risa insurgente.
Es sisarnos sies.
Es el grito domado.
Es la risa ausente.
Es, en teoría, guiarnos,
hampa-rarnos.
Prácticamente, detenernos,
am-pararnos.
Escudriñar,
escudriñar rebuscando,
en busca de un mísero quizás,
al acecho de un rácano talvez.
Es desfallecer otro día,
en busca del beso de Sibilia.
Estraperlo desesperado y urgente
en los arrabales de lo necesario.
Es, revertirlo.
Es desnudarlo.
Es revestirlo.
Es rebatir hasta revencer.
Hasta enmude-cerdos.
Es un campo de silencio
donde sembrar los noes
y regar los sies
con el amor de-liberado
y la risa insurgente.