Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es lo único que te pido.
¿Estarás en ese sendero frío?
¿Estarás ahí?
¿Cuidarás de ésta chica gris?
Cuando muera,
Cuando me vaya,
Espero que estés ahí.
Liberando mi corazón,
Sosteniendolo,
Entre tus manos.
Acariciandolo.
¿Escuchas?
Yo queriendo morir
y él latiendo sin fín.
¡Parate!
¡No hay motivo!
¿Para qué latir?
¡Es ridículo!
Espera,
¿Estás ahí?
Estoy asustada en éste lugar.
Justo entre la luz y ninguna parte.
No quiero ser,
Aquí abandonada.
¿Volverás?
Dime que eres tú
Dime que me recueste
Dime que sueñe
Dime que habrá un mañana mejor
Dime que abriré los ojos
Dime que estarás a éste lado
que oire tus pasos
que olere tu café
que besaras mis labios.
¿Eres tú?
¿No ves?
No puedo cumplir mi promesa.
El mundo no se ha parado.
Mi corazón sigue latiendo
y yo estoy muerta.
No me abandones,
Dulce amor.
Tu chica siempre gris.
¿Estarás en ese sendero frío?
¿Estarás ahí?
¿Cuidarás de ésta chica gris?
Cuando muera,
Cuando me vaya,
Espero que estés ahí.
Liberando mi corazón,
Sosteniendolo,
Entre tus manos.
Acariciandolo.
¿Escuchas?
Yo queriendo morir
y él latiendo sin fín.
¡Parate!
¡No hay motivo!
¿Para qué latir?
¡Es ridículo!
Espera,
¿Estás ahí?
Estoy asustada en éste lugar.
Justo entre la luz y ninguna parte.
No quiero ser,
Aquí abandonada.
¿Volverás?
Dime que eres tú
Dime que me recueste
Dime que sueñe
Dime que habrá un mañana mejor
Dime que abriré los ojos
Dime que estarás a éste lado
que oire tus pasos
que olere tu café
que besaras mis labios.
¿Eres tú?
¿No ves?
No puedo cumplir mi promesa.
El mundo no se ha parado.
Mi corazón sigue latiendo
y yo estoy muerta.
No me abandones,
Dulce amor.
Tu chica siempre gris.
Última edición: