Nommo
Poeta veterano en el portal
Las patatas que sembré,
han crecido ya, tres palmos.
Son robustas y frondosas,
junto a los hijos del cactus.
Las yucas están bailando,
con el oído abierto,
para disfrutar de la Música.
Por su parte, doña Feijoa o guayaba,
adquiere porte regio; rancio abolengo,
con sus flores exuberantes.
El olivo está erguido,
y echará a caminar, el día
menos pensado. Su amigo,
párvulo aún, ni la tabla de multiplicar
sabe. Los prunos ofrecen follaje
rojo obscuro, con tonos verdes
y azulados. La hierba-buena
resucitó de entre los muertos,
merced al brebaje que yo preparo.
El naranjo ya genera frutos vistosos.
Todavía verdes, por inmaduros,
pero prometedores, ¡ Garridos !
Cual bandolero Curro Jiménez,
el Algarrobo, o el Estudiante.
Por ende, el nogal se abriga
con un traje de Sioux o apache.
Mientras que el cerezo bendice
a las aves: Gorriones, urracas,
¿ Lechuzas y otras rapaces ?
Les da de comer cerezas,
que están a flor de piel,
como la piel de gallina.
Sensación de vivir, donde ningún ser carnal
camina.
Entre los pistachos, por cada seis hembras,
por alrededor, en el centro, un macho.
han crecido ya, tres palmos.
Son robustas y frondosas,
junto a los hijos del cactus.
Las yucas están bailando,
con el oído abierto,
para disfrutar de la Música.
Por su parte, doña Feijoa o guayaba,
adquiere porte regio; rancio abolengo,
con sus flores exuberantes.
El olivo está erguido,
y echará a caminar, el día
menos pensado. Su amigo,
párvulo aún, ni la tabla de multiplicar
sabe. Los prunos ofrecen follaje
rojo obscuro, con tonos verdes
y azulados. La hierba-buena
resucitó de entre los muertos,
merced al brebaje que yo preparo.
El naranjo ya genera frutos vistosos.
Todavía verdes, por inmaduros,
pero prometedores, ¡ Garridos !
Cual bandolero Curro Jiménez,
el Algarrobo, o el Estudiante.
Por ende, el nogal se abriga
con un traje de Sioux o apache.
Mientras que el cerezo bendice
a las aves: Gorriones, urracas,
¿ Lechuzas y otras rapaces ?
Les da de comer cerezas,
que están a flor de piel,
como la piel de gallina.
Sensación de vivir, donde ningún ser carnal
camina.
Entre los pistachos, por cada seis hembras,
por alrededor, en el centro, un macho.
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