elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me despertaron unos fuertes golpes, muy fuertes y estridentes
a la misma distancia uno del otro,
atravesé el pasillo temblando, giré a la derecha, y pude ver la escena:
llevaba un hacha de carnicería,
levantaba el brazo y lo bajaba con tanta fuerza que algunas cosas volaban por los aires.
-Qué haces, ¿dónde está mamá? Y seguía dando golpes contra la mesa
y cada vez hacía pedacitos más pequeños
y volví a preguntar
y volví a preguntar
y volvía preguntar.
Llegó al cabo de un rato con bolsas de la compra y mi hermano en su vientre.
Murió hace siete años de un cáncer pero la vi morir antes varias veces.
La primera tenía 10 años y mi padre la mató.
Ese día vi sus pedacitos esparcidos sobre la mesa de la cocina.
Antonia Mauro
a la misma distancia uno del otro,
atravesé el pasillo temblando, giré a la derecha, y pude ver la escena:
llevaba un hacha de carnicería,
levantaba el brazo y lo bajaba con tanta fuerza que algunas cosas volaban por los aires.
-Qué haces, ¿dónde está mamá? Y seguía dando golpes contra la mesa
y cada vez hacía pedacitos más pequeños
y volví a preguntar
y volví a preguntar
y volvía preguntar.
Llegó al cabo de un rato con bolsas de la compra y mi hermano en su vientre.
Murió hace siete años de un cáncer pero la vi morir antes varias veces.
La primera tenía 10 años y mi padre la mató.
Ese día vi sus pedacitos esparcidos sobre la mesa de la cocina.
Antonia Mauro
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