BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que mis hijos no leerán
poesía, lo tengo claro: es
una cuestión de principios.
Primero, y sin lugar a dudas,
está la universidad, que la
terminen, y después ya se verá:
un hotelito en marcha, una conserjería
en alguna administración, incluso
una temporada en algún convento,
haciendo el papeleo sucio a un pederasta.
Y luego, si todo va bien, de confidentes
de la policía, a ser concejales
en un pueblo.
Y a vivir, ¡que son dos días!
Ah mis hijos, cuánto añorarán
a su padre el día de Navidad.
Aquellos tiernos consejos de pubertad.
Pero no, poesía, no leerán.
Que se las apañen con los textos
candentes de Corín Tellado,
tan de actualidad-.
©
poesía, lo tengo claro: es
una cuestión de principios.
Primero, y sin lugar a dudas,
está la universidad, que la
terminen, y después ya se verá:
un hotelito en marcha, una conserjería
en alguna administración, incluso
una temporada en algún convento,
haciendo el papeleo sucio a un pederasta.
Y luego, si todo va bien, de confidentes
de la policía, a ser concejales
en un pueblo.
Y a vivir, ¡que son dos días!
Ah mis hijos, cuánto añorarán
a su padre el día de Navidad.
Aquellos tiernos consejos de pubertad.
Pero no, poesía, no leerán.
Que se las apañen con los textos
candentes de Corín Tellado,
tan de actualidad-.
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