Hay un Dios en cada puerta
en cada esquina,
en cada boca.
Un dios que calla,
que ríe ,
que llora,
que marea.
Todos tenemos un Dios
metido en las entrañas.
Mi Dios se despierta conmigo
cada mañana,
llora cuando lloro,
me da la mano cuando se lo pido,
vive conmigo cada segundo.
Muchas veces
me da miedo que sea eterno,
que yo sea eterna
e ignoro quien es,
como es,
pero esta en mi aliento,
en mis dudas.
Cuando pido fuerzas
siempre la tengo,
y he salido del pozo de la muerte
ha disfrutar de la vida
la mayoría de los momentos.
No se si Dios,
mi vida,
será solo mi ultimo recuerdo,
y mi cerebro se apagara
como un fuego tras un cubo de agua.
Pero si la eternidad solo es eso,
quiero que mi ultima sensación
sea de vida
tranquila y confiada,
como un sueño
que se atrapa
enredado en la madrugada.
en cada esquina,
en cada boca.
Un dios que calla,
que ríe ,
que llora,
que marea.
Todos tenemos un Dios
metido en las entrañas.
Mi Dios se despierta conmigo
cada mañana,
llora cuando lloro,
me da la mano cuando se lo pido,
vive conmigo cada segundo.
Muchas veces
me da miedo que sea eterno,
que yo sea eterna
e ignoro quien es,
como es,
pero esta en mi aliento,
en mis dudas.
Cuando pido fuerzas
siempre la tengo,
y he salido del pozo de la muerte
ha disfrutar de la vida
la mayoría de los momentos.
No se si Dios,
mi vida,
será solo mi ultimo recuerdo,
y mi cerebro se apagara
como un fuego tras un cubo de agua.
Pero si la eternidad solo es eso,
quiero que mi ultima sensación
sea de vida
tranquila y confiada,
como un sueño
que se atrapa
enredado en la madrugada.