El fuego prendió en mis entrañas.
Se dividió el amor
en estancos con ascuas
y en el centro,
se alzan las llamas altas.
El aire las ahuyenta
haciendo que salga
de su corazón azul
su cuerpo rojo que quema.
Muchas realidades mantienen la hoguera,
sueños,
pensamientos,
las caricias de la noche,
los cuentos a media voz,
y la soledad de la espera.
En ella se forja
la candela mas densa
rodeada de ascuas,
de muchos recuerdos
que guardan el mas puro calor
para que un leve suspiro
arranque la llama
que mi vientre espera.
mi cabeza
quedándome a solas
con los sentimientos
que se hacen dueño
de todo mi cuerpo.
Se apaga la llama,
se guardan las ascuas
dejándolas al rescoldo
de las suaves palabras,
y en mi centro,
sin aire,
esperan tranquilas
otras llamaradas
que el viento espabile
deje que salgan.
Se dividió el amor
en estancos con ascuas
y en el centro,
se alzan las llamas altas.
El aire las ahuyenta
haciendo que salga
de su corazón azul
su cuerpo rojo que quema.
Muchas realidades mantienen la hoguera,
sueños,
pensamientos,
las caricias de la noche,
los cuentos a media voz,
y la soledad de la espera.
En ella se forja
la candela mas densa
rodeada de ascuas,
de muchos recuerdos
que guardan el mas puro calor
para que un leve suspiro
arranque la llama
que mi vientre espera.
mi cabeza
quedándome a solas
con los sentimientos
que se hacen dueño
de todo mi cuerpo.
Se apaga la llama,
se guardan las ascuas
dejándolas al rescoldo
de las suaves palabras,
y en mi centro,
sin aire,
esperan tranquilas
otras llamaradas
que el viento espabile
deje que salgan.