Nommo
Poeta veterano en el portal
Si creyeras en ti mismo,
cual deidad que reverbera,
a lo largo de los años,
y prospera, mas no profundamente,
sino tan sólo en su superficie,
actuarías so la planicie,
contemplando el panorama,
mientras tus manos tocan el piano,
incrementando la cantidad de movimiento,
en el sonido; el cuál, unido al viento,
pondría a funcionar todo el mercado,
compuesto a base de colonias
pluricelulares, o también llamadas
unidades biológicas de consciencia.
Que, en definitiva, se considerarían
hechas a tu imagen y semejanza,
entre diestra y siniestra,
o entre cabeza y pies,
ojos de besugo, y cola de pescado.
Te deleitarías en el usufructo
de toda la comarca, haciendo hincapié
en compases de las marchas militares,
en pro de disciplina y academia,
de cara a la instrucción de muchos
pueblos elegidos, cuya cifra simbólica
siempre sería 12.
<< Soy tu esposa, mas no me
reconocerías, pues aguja en un pajar,
me considero, legítimamente
sana y dulce, como las acreditadas tortas
de aceite, de Inés Rosales. >>
¿ Dónde he de ir, si no a Irlanda ?
Ser es hacer, según Sócrates.
Ser es pensar en armonía,
de acuerdo con Marco Aurelio, en Roma.
Pero ser, también es irte a freír espárragos.
<< Soy tu esposa, del séptimo de caballería;
la que pugna todo un día,
por semana. La que tocas con tu dedo
índice. La tecla que te saca de tus casillas.
La tecla que te pone más furioso. >>
Oigo voces, al contado y en metálico.
Voces de dinero suelto, de bolsillo.
Voces del monedero, la cartera,
la tarjeta de crédito, el aval bancario.
<< Soy tu amiga, la riqueza.
Y prefieres la Sabiduría. ¿ Por qué no sumas
12 y 7, y obtienes el terrible 19 ?
Ese siglo en el que acabamos perdiendo Cuba.
O las islas Filipinas. >>
¿ Quién eres, y a qué dedicas tu tiempo libre ?
<< La bolsa de canicas.
Esa bolsa de canicas, de los niños.
Ese trompo con la cuerda, que se enrolla.
Soy las botas de montar, en los jinetes,
que campean por Extremadura. >>
¿ Y no te da vergüenza,
que no vienes a rescatarme ?
<< Te cruzas de brazos, ante tanto misterio.
¿ Verdad ? No estudias ni memorizas
largos guiones de cine, ni sales a la palestra,
poniendo la carne en el asador,
para una película de tres al cuarto. >>
cual deidad que reverbera,
a lo largo de los años,
y prospera, mas no profundamente,
sino tan sólo en su superficie,
actuarías so la planicie,
contemplando el panorama,
mientras tus manos tocan el piano,
incrementando la cantidad de movimiento,
en el sonido; el cuál, unido al viento,
pondría a funcionar todo el mercado,
compuesto a base de colonias
pluricelulares, o también llamadas
unidades biológicas de consciencia.
Que, en definitiva, se considerarían
hechas a tu imagen y semejanza,
entre diestra y siniestra,
o entre cabeza y pies,
ojos de besugo, y cola de pescado.
Te deleitarías en el usufructo
de toda la comarca, haciendo hincapié
en compases de las marchas militares,
en pro de disciplina y academia,
de cara a la instrucción de muchos
pueblos elegidos, cuya cifra simbólica
siempre sería 12.
<< Soy tu esposa, mas no me
reconocerías, pues aguja en un pajar,
me considero, legítimamente
sana y dulce, como las acreditadas tortas
de aceite, de Inés Rosales. >>
¿ Dónde he de ir, si no a Irlanda ?
Ser es hacer, según Sócrates.
Ser es pensar en armonía,
de acuerdo con Marco Aurelio, en Roma.
Pero ser, también es irte a freír espárragos.
<< Soy tu esposa, del séptimo de caballería;
la que pugna todo un día,
por semana. La que tocas con tu dedo
índice. La tecla que te saca de tus casillas.
La tecla que te pone más furioso. >>
Oigo voces, al contado y en metálico.
Voces de dinero suelto, de bolsillo.
Voces del monedero, la cartera,
la tarjeta de crédito, el aval bancario.
<< Soy tu amiga, la riqueza.
Y prefieres la Sabiduría. ¿ Por qué no sumas
12 y 7, y obtienes el terrible 19 ?
Ese siglo en el que acabamos perdiendo Cuba.
O las islas Filipinas. >>
¿ Quién eres, y a qué dedicas tu tiempo libre ?
<< La bolsa de canicas.
Esa bolsa de canicas, de los niños.
Ese trompo con la cuerda, que se enrolla.
Soy las botas de montar, en los jinetes,
que campean por Extremadura. >>
¿ Y no te da vergüenza,
que no vienes a rescatarme ?
<< Te cruzas de brazos, ante tanto misterio.
¿ Verdad ? No estudias ni memorizas
largos guiones de cine, ni sales a la palestra,
poniendo la carne en el asador,
para una película de tres al cuarto. >>
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