El ruido es mas fuerte
y la calma mas densa
en este mes de septiembre.
Se aferra el sol a la atmósfera azul,
brilla el aire,
mece las sonrisas…
El corazón, mas lentamente aporrea mi pecho.
Oigo la luz que casi en silencio
registra los rincones,
palpa las paredes,
el suelo.
Como una cieguecita
va despacio avanzando por la casa
recorriéndola,
dejo que deambule por las estancias hasta la noche,
después se esconde.
Su sola presencia me anima,
me empuja a la paz,
es como estar sobre un sillar,
es parte de mi vida.
y la calma mas densa
en este mes de septiembre.
Se aferra el sol a la atmósfera azul,
brilla el aire,
mece las sonrisas…
El corazón, mas lentamente aporrea mi pecho.
Oigo la luz que casi en silencio
registra los rincones,
palpa las paredes,
el suelo.
Como una cieguecita
va despacio avanzando por la casa
recorriéndola,
dejo que deambule por las estancias hasta la noche,
después se esconde.
Su sola presencia me anima,
me empuja a la paz,
es como estar sobre un sillar,
es parte de mi vida.