Lírico.
Exp..
Toda de rojo
Está toda de rojo
en mitad de este patio,
como si fuera reina
eterna del verano.
Cuando era solo un niño
la veía muchas veces
y siempre destacaba
de entre las otras.
Ahora la contemplo
sabiendo que no puede
saber que yo la miro.
Un día la probé
y aún puedo recordarlo;
toda aquella dulzura,
las cosquillas por dentro
que sentí a su contacto.
Después no hubo problemas,
sobraban las palabras,
las llamadas perdidas,
los celos y pendencias.
No hay farra donde vaya
en la que no reclame
su línea mi atención.
Su fórmula es la esencia,
la exacta proporción
de un goce singular,
concupisciente.
El producto perfecto,
la Coca-Cola.
Está toda de rojo
en mitad de este patio,
como si fuera reina
eterna del verano.
Cuando era solo un niño
la veía muchas veces
y siempre destacaba
de entre las otras.
Ahora la contemplo
sabiendo que no puede
saber que yo la miro.
Un día la probé
y aún puedo recordarlo;
toda aquella dulzura,
las cosquillas por dentro
que sentí a su contacto.
Después no hubo problemas,
sobraban las palabras,
las llamadas perdidas,
los celos y pendencias.
No hay farra donde vaya
en la que no reclame
su línea mi atención.
Su fórmula es la esencia,
la exacta proporción
de un goce singular,
concupisciente.
El producto perfecto,
la Coca-Cola.
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