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Mis azules agonías

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hay tardes en que no puedo evitar  la fantasía porque todo la provoca.jpg


Imagen de mi autoría


De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.




 

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De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.





Hola Isabel, me ha gustado desde que vi tu poema. Sí, has vuelto con tu bello ramos de poesía y en el foro empieza a sentirse la calidad de las palabras. Grato para mi que hayas regresado y sabes que me encanta como escribes. Un abrazo fuerte.
 
Si he vuelto, será porque
debo algo más a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.

Con el romance nos cuentas historias, nos mezclar sucesos reales, ensoñaciones y quizás lo que hay cierto en esa nube de irrealidad que es la inconsciencia.

Me he quedado solo en la cita con esta estrofa porque es la que habla de la vuelta y de la mujer que busca motivos para volver, quizás a mí me emociona más después de leerte tantos otros poemas.

Emocionante y elegante.

Un abrazo.
 
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De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.





La languidez de una diminuta ola en la orilla no es más que el resignado suspiro de una asombrosa inmensidad pero el mar se retroalimenta y se renueva siempre en sí mismo.
Y es que este poeta, curtido en naufragios, ya no puede vivir sin su susurro.

Tú sabes de estas cosas, poeta, espero que estés bien.

Un abrazo de velas hasta tu mar.
 
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De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.




Una belleza de poema. Un placer enorme pasar por tus letras. Gracias por compartir.
Saludos cordiales.
 
Libélula, Mundopoetisa:
Me ha gustado el tono que prevalece en el poema todo,
y para completarlo más aún, esa imagen que envidio... jeje.
El mar, el mar y su insondable misterio...
Gracias por compartirnos esta obra tuya.
Abrazos.
 
Hola Isabel, me ha gustado desde que vi tu poema. Sí, has vuelto con tu bello ramos de poesía y en el foro empieza a sentirse la calidad de las palabras. Grato para mi que hayas regresado y sabes que me encanta como escribes. Un abrazo fuerte.
Gracias Catia, por esa mirada positiva que tienes para con mis versos, te agradezco de veras tu recibimiento. Siempre necesitamos volver a los espacios cálidos, aunque los nuestros nos insten a que tomemos la decisión de dar mas tiempo a salir al aire libre, por salud mental y física, la nostalgia de esto que la vida nos ha otorgado y nos late por dentro, la poesía nos posee, ella me ha hecho volver, pero sin dejar mis propósito de pasear, pasear, pasear, por mi mar, por mis montes, por las ramblas y parques de mi bella y tranquila ciudad.
Un abrazo agradecido.
Isabel
 
Con el romance nos cuentas historias, nos mezclar sucesos reales, ensoñaciones y quizás lo que hay cierto en esa nube de irrealidad que es la inconsciencia.

Me he quedado solo en la cita con esta estrofa porque es la que habla de la vuelta y de la mujer que busca motivos para volver, quizás a mí me emociona más después de leerte tantos otros poemas.

Emocionante y elegante.

Un abrazo.
Gracias, Sergio, siempre estuviste cerca de mi poesía, interpretaste a la perfección mis metáforas, mis sueños, mis realidades, compartimos este afán nuestro que nos envuelve, que nos atrapa, eso que nos hace volver, gracias por estar cerca siempre.
Un abrazo.
Isabel
 
La languidez de una diminuta ola en la orilla no es más que el resignado suspiro de una asombrosa inmensidad pero el mar se retroalimenta y se renueva siempre en sí mismo.
Y es que este poeta, curtido en naufragios, ya no puede vivir sin su susurro.

Tú sabes de estas cosas, poeta, espero que estés bien.

Un abrazo de velas hasta tu mar.

El arte del buen poeta va mas allá de sus poemas, eso nos lo muestras constantemente en tus brillantes comentarios. Gracias por este, y por otros muchos.
La languidez de una diminuta ola en la orilla no es más que el resignado suspiro de una asombrosa inmensidad pero el mar se retroalimenta y se renueva siempre en sí mismo.
Y es que este poeta, curtido en naufragios, ya no puede vivir sin su susurro.

Un abrazo, con todo mi afecto, desde este rincón marino.
Isabel




 
Que alegría me da volver a leerte después de un tiempo. Este poema es muy bonito y musical. Muy emotivo y la imagen hermosa y veo que es tuya. Espero encontrar tus bellos poemas más a menudo por aquí pues me gusta mucho leerlos. Saludos y Bendiciones.
Mi querida Lourdes:
Encontrarme con tus letras es como encontrarme con alguien de confianza, que se ha hecho entrañable porque desde siempre estuvo cerca con toda su amabilidad, con sus bondades. Gracias por eso Lourdes y por tus saludos con bendiciones, siempre bienvenidas.
Un abrazo.
Isabel
 
Libélula, Mundopoetisa:
Me ha gustado el tono que prevalece en el poema todo,
y para completarlo más aún, esa imagen que envidio... jeje.
El mar, el mar y su insondable misterio...
Gracias por compartirnos esta obra tuya.
Abrazos.
¡Hola, Tulio, un placer tu visita, gracias a ti por tu tiempo, por tus amables palabras.
El mar que nos posee a todos los poetas, nos atrapa, nos envuelve.
Un abrazo.
Isabel
 
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De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.




Hermosas redondillas en octosílabos para desplegar la sensible visión de un sueño.

Saludos
 
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De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.




Un sensible romance, querida Isabel, en el que has logrado que el episodio cardíaco que narras pase suavemente por el elevado tono poético. El final, por cierto, me parece un acierto: un escape fuera del contexto, necesario para restar dramatismo.
En el verso «Si he vuelto, será porque» practicas una forma extrema del encabalgamiento, al terminarlo en palabra átona: la he visto en algunas plumas famosas, pero personalmente no me agrada.
abrazo
Jorge
 
Maravilloosamente pintas entre reflejos de luz, sombra, historia y fantasía.
Cruza mi gaviota desde Golfo Nuevo hasta tu bahía y te invita a pasear por el cielo tan azul que se va aclarando hasta un celeste purísimo que vira hacia el rosado y hasta el oro de mis amaneceres en Puerto Madryn. Tal vez sirena tú y yo delfína cantemos amigablemente en altamar, y así nadando y volando entre sueños disfrutemos de la vida.
Cariños, Bel, tu poema es bellísimo.
 
Un sensible romance, querida Isabel, en el que has logrado que el episodio cardíaco que narras pase suavemente por el elevado tono poético. El final, por cierto, me parece un acierto: un escape fuera del contexto, necesario para restar dramatismo.
En el verso «Si he vuelto, será porque» practicas una forma extrema del encabalgamiento, al terminarlo en palabra átona: la he visto en algunas plumas famosas, pero personalmente no me agrada.
abrazo
Jorge
Querido Jorge: efectivamente es tal cual dices, uno a veces se plantea si debe o no plasmar una vivencia, pero no me había dado cuenta de como cuesta hacerlo, hasta no intentarlo, lo tuve ahí y le di mil vueltas, luego voló . También tienes razón en el final, quise alejarme de ese recuerdo y pensar en los azules marinos, siempre sanadores.
Lo del verso es cierto, tienes esa mirada de halcón que capta de lejos las rarezas... «Si he vuelto, será porque» , quise hacer una extravagancia...ya veré si lo cambio.
Un abrazo.
Isabel

 
Maravilloosamente pintas entre reflejos de luz, sombra, historia y fantasía.
Cruza mi gaviota desde Golfo Nuevo hasta tu bahía y te invita a pasear por el cielo tan azul que se va aclarando hasta un celeste purísimo que vira hacia el rosado y hasta el oro de mis amaneceres en Puerto Madryn. Tal vez sirena tú y yo delfína cantemos amigablemente en altamar, y así nadando y volando entre sueños disfrutemos de la vida.
Cariños, Bel, tu poema es bellísimo.
Qué hermosas cosas escribes May, tu mente, privilegiada, nos ofrece maravillosas imágenes. Ya me gustaría a mi acompañarte, querida May.
Un abrazo con todo cariño para ti, May, y mi agradecimiento.
Isabel
 
¡¡Precioso romance Isabela!!La angustia va remitiendo a medida que danzan las estrofas. El mar siempre me ha parecido muy traicionero, me encanta la capacidad que tienes para limar sus aristas ,compones todos sus colores dándole todo el poder a esos azules. Un verdadero placer leerte.
Abrazos hasta tu espacio chavalota y feliz miércoles
:)
 
¡¡Precioso romance Isabela!!La angustia va remitiendo a medida que danzan las estrofas. El mar siempre me ha parecido muy traicionero, me encanta la capacidad que tienes para limar sus aristas ,compones todos sus colores dándole todo el poder a esos azules. Un verdadero placer leerte.
Abrazos hasta tu espacio chavalota y feliz miércoles
:)

¡Hola, querida Valen! cuánto tiempo, cómo me alegra tu visita, Poeta. Si, el mar tiene esa faceta, pero también la tiene la vida, en cualquier circunstancia se puede presentar inesperadamente y sin aviso un bache peligroso, una vez que salimos de él, mejor volar sobre y azul, vivir cada instante como si estuviéramos sedientos de vida.
Abrazos enormes y mira por donde casualmente feliz miércoles, aunque con retraso.:)
 
Hola maestra: Armonioso poema con la imagen que lo encabeza, mar inquieto, borrasca amenazando en el horizonte y más allá
la claridad de un supuesto sol que por su brillante dorado diría que es creciente y si no, yo lo afirmo. Completa artista Poeta, fotógrafa y
pintora, todo un Sol. Un abrazo. Amadeo.
 
Hola maestra: Armonioso poema con la imagen que lo encabeza, mar inquieto, borrasca amenazando en el horizonte y más allá
la claridad de un supuesto sol que por su brillante dorado diría que es creciente y si no, yo lo afirmo. Completa artista Poeta, fotógrafa y
pintora, todo un Sol. Un abrazo. Amadeo.
Mi muy apreciado compañero de versos, ese fue un día aciago, más bien una noche, pero creo que tengo más de una vida, como los gatos...
Gracias por estar aquí, Amadeo.
Un abrazo.
Isabel
 
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De tanto andarla nombrando,
la muerte va y me convida:
su aliento sobre mi nuca,
al corazón su mordida.


Al llegar la madrugada
una sirena gemía:
la ciudad, como hechizada,
profundamente dormida,
parece vivir ajena
al miedo que me fustiga.


Una luz intermitente
va despejando la vía
y va dibujando sombras
amenazantes, sombrías.


Ángeles
de batas blancas,
parece que se deslizan,
del duermevelas al sueño,
del sueño a la pesadilla.


Pareciera una tormenta

que el corazón no domina
y no encuentra la manera
de volver solo a la orilla
.

Si he vuelto, será porque
debo algo mas a la vida
que el vuelo de una gaviota
envuelto en melancolía.


Azules, ay mis azules,
mares de mi fantasía,
amor de mi juventud,
aún te espero en la bahía.




Geniales versos, me gustan los poemas con evocación a la tan temida muerte. Un placer leerte.

Un abrazo.

Paco
 
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