Coronado Smith
Poeta recién llegado
DESASOSIEGO
No encuentro a nadie
con quien compartir mi risa,
mis anhelos y mis miedos,
o mis puntos de vista.
Me siento desplazado,
sin apoyos y sin fe,
condenado a mis libros,
sin una razón de ser.
El paraíso de un abrazo,
tierra vedada para mí,
desterrado a mi destierro,
y sin flores mi jardín.
El tiempo de la esperanza
se marchitó con la edad,
sin unas manos firmes,
para ayudarme a levantar.
Todo mi mundo da vueltas,
todo se ha vuelto soledad.
Los sueños siempre soñados,
de ensueño perecerán.
No encuentro a nadie
con quien compartir mi risa,
mis anhelos y mis miedos,
o mis puntos de vista.
Me siento desplazado,
sin apoyos y sin fe,
condenado a mis libros,
sin una razón de ser.
El paraíso de un abrazo,
tierra vedada para mí,
desterrado a mi destierro,
y sin flores mi jardín.
El tiempo de la esperanza
se marchitó con la edad,
sin unas manos firmes,
para ayudarme a levantar.
Todo mi mundo da vueltas,
todo se ha vuelto soledad.
Los sueños siempre soñados,
de ensueño perecerán.