BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahí no hay más paracaídas
que la muerte sola, precipitándose
sobre todos los recuerdos, como un
oleaje vano que alcanzara
las vísceras de un molusco desgastado
o devorado por la corriente lechosa.
Ahí no hay más paraguas que la vida,
objeto delicado, pasatiempo frugal,
sola. Sobre todos los instantes crece
el liquen de la desolación.
©
que la muerte sola, precipitándose
sobre todos los recuerdos, como un
oleaje vano que alcanzara
las vísceras de un molusco desgastado
o devorado por la corriente lechosa.
Ahí no hay más paraguas que la vida,
objeto delicado, pasatiempo frugal,
sola. Sobre todos los instantes crece
el liquen de la desolación.
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