Lord Visent
Poeta recién llegado
El viento que mece mi cabellera
recordándome que se muere el solsticio
y comienza el equinoccio
plagando el cielo de nubes grises
que con el vendaval se acercan.
Solo queda tierra removida
junto a cáscaras de pipas y colillas,
pero sigue verde, siguen las copas verdes,
sigue saliendo humo de su adentro,
se aleja la gente.
¡Oh, Dios! Se estrecha mi pecho…
Y al son de los violines dirijo el boli,
y se agranda mi ser, mi visión acarrea el lecho
donde se extinguen las noches, ¡sigue presto!
Sigue sobre mi cabeza hondeando el tiempo.
Estoy solo con mi sonido,
a ratos con la soledad,
mas prefiero alimentarme de mi silencio
a medida que me crezco con mis sentidos.
Interrupción tras otra, letra por letra
camina sobre mi frente y baila la húngara
dentro de mi cabeza,
qué maravilla…
Que cómodo dentro de mis fronteras…
recordándome que se muere el solsticio
y comienza el equinoccio
plagando el cielo de nubes grises
que con el vendaval se acercan.
Solo queda tierra removida
junto a cáscaras de pipas y colillas,
pero sigue verde, siguen las copas verdes,
sigue saliendo humo de su adentro,
se aleja la gente.
¡Oh, Dios! Se estrecha mi pecho…
Y al son de los violines dirijo el boli,
y se agranda mi ser, mi visión acarrea el lecho
donde se extinguen las noches, ¡sigue presto!
Sigue sobre mi cabeza hondeando el tiempo.
Estoy solo con mi sonido,
a ratos con la soledad,
mas prefiero alimentarme de mi silencio
a medida que me crezco con mis sentidos.
Interrupción tras otra, letra por letra
camina sobre mi frente y baila la húngara
dentro de mi cabeza,
qué maravilla…
Que cómodo dentro de mis fronteras…