Alberto J. Pacheco Buezo
Poeta recién llegado
Estaba escrito que ibas a olvidarme,
que de mis cartas no ibas a acordarte;
y mi rostro a ti iba a extrañarte
al verse en él expresión fallecida por perderte.
Tuyo fue el poder de parar las horas,
de hacer que dieran cerezos las moras
y condenar al olvido amorosas notas,
todo por razón de orgullos que acompañas.
Sabes a ausencia de luz,
a despojos con los que tu alma acantonó
a los leños que clavan en mi corazón una cruz.
y a los caminos que el amor abandonó
que de mis cartas no ibas a acordarte;
y mi rostro a ti iba a extrañarte
al verse en él expresión fallecida por perderte.
Tuyo fue el poder de parar las horas,
de hacer que dieran cerezos las moras
y condenar al olvido amorosas notas,
todo por razón de orgullos que acompañas.
Sabes a ausencia de luz,
a despojos con los que tu alma acantonó
a los leños que clavan en mi corazón una cruz.
y a los caminos que el amor abandonó