Lírico.
Exp..
La vereda
Uno a veces camina por el filo
de una premonición, de un vaticinio
igual que un ave azul, como algún sueño,
y no podemos definir su forma
y solo con su sombra permanece
la luz del pensamiento en su vereda.
Al filo de ese vuelo, al borde encinto
del pájaro de sueño, con su sombra,
camina el pensamiento iluminado.
Uno a veces camina por el filo
de una premonición, de un vaticinio
igual que un ave azul, como algún sueño,
y no podemos definir su forma
y solo con su sombra permanece
la luz del pensamiento en su vereda.
Al filo de ese vuelo, al borde encinto
del pájaro de sueño, con su sombra,
camina el pensamiento iluminado.
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