MARISOL PÉREZ
Poeta que considera el portal su segunda casa
En cada anochecer dejo esparcir lo que siento
y a mi Dios le pido la calma,
pero se resbala todo pensamiento,
desprendiendo el aroma de mi alma.
Ensombrecida miro el ocaso en su apagar
y se enluta mis versos repentinos.
Vuelca tu aroma, en cada crepúsculo bajar,
La anochecida parece una hojuela más en el camino.
…Y todo fue tan rápido….
Como la caída del anochecer en la mirada.
La tarde quiere sostener el llanto venido,
y los recodos del poeta con su pena guardada.
SOL.
Marisol Pérez.