Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puedo decir tantas cosas
en esta moribunda noche,
puedo sangrar mí lengua y
ver correr el verbo encarnado
de este sentimiento, mas a esto mí corazón negarse parece.
Pues ahogaría, mis ojos en soledad y en penumbra mí alma; mí espíritu en pena y mí paz en agonía.
Aún siento el cadáver de tu compañía en la fiebre de la piel que nos envolvía, testigo de la noche y su secreto.
Puede haber en tal despedida
algo de sensatez?
Decir que no te extraño es todo un reto.
Extrañará el nido al ave?
Hechará de menos el desierto a la lejana lluvia?
Extranará el cerrojo a la perdida llave y el tren del museo, extrañará la vía?
Hoy hay lluvia de estrellas en mis ojos, cada gota apagándose en el mar de mí corazón; dejan de brillar
como cristales cubiertos por la tristeza de una noche.
Que esperas de mí?
Si la bella Austria añora su verde pasto de primavera, alejada de un triste invierno.
Así como el triste invierno suspira el reflejo de un verano
Sin embargo entiendo la libertad en las alas
de las aves y la distancia del horizonte, más para qué sirve la soledad.
Ya no puedo ocultarlo...
...Te extraño.
en esta moribunda noche,
puedo sangrar mí lengua y
ver correr el verbo encarnado
de este sentimiento, mas a esto mí corazón negarse parece.
Pues ahogaría, mis ojos en soledad y en penumbra mí alma; mí espíritu en pena y mí paz en agonía.
Aún siento el cadáver de tu compañía en la fiebre de la piel que nos envolvía, testigo de la noche y su secreto.
Puede haber en tal despedida
algo de sensatez?
Decir que no te extraño es todo un reto.
Extrañará el nido al ave?
Hechará de menos el desierto a la lejana lluvia?
Extranará el cerrojo a la perdida llave y el tren del museo, extrañará la vía?
Hoy hay lluvia de estrellas en mis ojos, cada gota apagándose en el mar de mí corazón; dejan de brillar
como cristales cubiertos por la tristeza de una noche.
Que esperas de mí?
Si la bella Austria añora su verde pasto de primavera, alejada de un triste invierno.
Así como el triste invierno suspira el reflejo de un verano
Sin embargo entiendo la libertad en las alas
de las aves y la distancia del horizonte, más para qué sirve la soledad.
Ya no puedo ocultarlo...
...Te extraño.
Última edición: