foto de mi autoría
Aquel hombre de aspecto taciturno
se descalzó de pronto su alpargata
como algo que le empuja y arrebata,
se sienta a las orillas de su abismo
y su espalda encorvada lo delata:
Derrota, tras derrota sin descanso
cansado de luchar se ha vuelto manso.
¡Otro hijo devorado por Saturno!
La tarde solitaria,
se hizo solidaria,
abandonó el color, se volvió gris
mi amiga me negaba este matiz:
-tú, con tu fatalismo...
¿ Y no ha de descalzarse,
si el hombre solo busca refrescarse?-
-tú puedes del realismo hacer alarde
yo me uniré al silencio de la tarde.-
Archivos adjuntos
Última edición: