Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
En la vida a veces tenemos que hacer difíciles elecciones porque lo cotidiano puede parecernos monótono y aburrido, en estos casos basta con valorar los pros y los contras para darnos cuenta lo que va a ser mejor para nosotros.
Es normal que lo nuevo llame más la atención, pero sólo por periodos de tiempo hasta que la vida vuelva a su curso normal, es entonces cuando valoraremos lo que no hemos cuidado y nos hemos dejado llevar por pasiones que al final terminan siendo igual de monótonas y aburridas, el resultado, perdemos lo que considerábamos valioso y ganamos algo que nos produce desencanto.
Se puede tentar a la suerte y ganar lo que nos parece agradable y deseoso por momentos, pero puede ser que a la larga nos llevemos un palo, cuando nos demos cuenta, que aquello que no le dábamos tanto valor, era lo que realmente nos hacía feliz.
A veces preferimos divagar en ilusiones y momentos de proximidad que nos conmueve, que el hecho de el día a día y las tareas cotidianas junto a los problemas que nos atrapan, claro que es más bonito el deseo de diálogo cuando existe poco tiempo y se piensa que una persona posee todo lo que la otra quiere, y resulta que sientes pajaritos en ese momento, la desilusión viene con el tiempo, cuando llegado el momento, se comienza una nueva vida y el día a día vuelve a ser esclavizante, ya que con el tiempo se pierde el encanto, es entonces cuando aparecen todos los defectos y las virtudes que habían, van alejándose.
Lo bello es permanecer en el tiempo y juntos pasar los verdaderos obstáculos de la vida, porque no existe cosa más linda que el pensamiento que nos sobreviene, a pesar de los terremotos, a pesar del temporal, la vida sigue y la pareja no se destruye, al revés se renueva.
Es normal que lo nuevo llame más la atención, pero sólo por periodos de tiempo hasta que la vida vuelva a su curso normal, es entonces cuando valoraremos lo que no hemos cuidado y nos hemos dejado llevar por pasiones que al final terminan siendo igual de monótonas y aburridas, el resultado, perdemos lo que considerábamos valioso y ganamos algo que nos produce desencanto.
Se puede tentar a la suerte y ganar lo que nos parece agradable y deseoso por momentos, pero puede ser que a la larga nos llevemos un palo, cuando nos demos cuenta, que aquello que no le dábamos tanto valor, era lo que realmente nos hacía feliz.
A veces preferimos divagar en ilusiones y momentos de proximidad que nos conmueve, que el hecho de el día a día y las tareas cotidianas junto a los problemas que nos atrapan, claro que es más bonito el deseo de diálogo cuando existe poco tiempo y se piensa que una persona posee todo lo que la otra quiere, y resulta que sientes pajaritos en ese momento, la desilusión viene con el tiempo, cuando llegado el momento, se comienza una nueva vida y el día a día vuelve a ser esclavizante, ya que con el tiempo se pierde el encanto, es entonces cuando aparecen todos los defectos y las virtudes que habían, van alejándose.
Lo bello es permanecer en el tiempo y juntos pasar los verdaderos obstáculos de la vida, porque no existe cosa más linda que el pensamiento que nos sobreviene, a pesar de los terremotos, a pesar del temporal, la vida sigue y la pareja no se destruye, al revés se renueva.