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Un día me llamaste

lesmo

Poeta veterano en el portal

Un día me llamaste

Un día me llamaste por mi nombre
y, de repente, entonces, respiraba,
me puse a caminar, y ya era un hombre,
sentí en mi corazón que se me amaba.
Un día, tras mirarme en el espejo,
noté a quien sonrïéndome era viejo.
Un día tuve ansias, quise verte
en todo Tu esplendor en el Tabor,
y tras unos momentos de dolor,
a Ti volví en los brazos de la muerte.
 
Última edición:

Un día me llamaste

Un día me llamaste por mi nombre
y, de pronto, entonces, respiraba,
me
[ puse a caminar, y ya era un hombre,
sentí en mi corazón que se me amaba.
Un día, tras mirarme en el espejo,
noté a quien sonrïéndome era viejo.
Un día tuve ganas ya de verte
en todo Tu esplendor y en el Amor,
y tras unos momentos de dolor,
a Ti volví en los brazos de la muerte.
La muerte, esa nodriza de la otra vida en que hayamos de contemplar la luz de Su rostro.

Saludos cordiales
 
La muerte, esa nodriza de la otra vida en que hayamos de contemplar la luz de Su rostro.

Saludos cordiales
Eso es, amigo mío. Yo acostumbro a ver a la muerte como un instante tras el cual pierde todo su poder devastador siendo la que además nos conduce a Su presencia,
Mil gracias por acercarte y dejar tu huella amable.
Salvador.
 
Última edición:

Un día me llamaste

Un día me llamaste por mi nombre
y, de repente, entonces, respiraba,
me puse a caminar, y ya era un hombre,
sentí en mi corazón que se me amaba.
Un día, tras mirarme en el espejo,
noté a quien sonrïéndome era viejo.
Un día tuve ansias, quise verte
en todo Tu esplendor en el Tabor,
y tras unos momentos de dolor,
a Ti volví en los brazos de la muerte.
Viejo los trapos,Salvador. Todavía tenés tanto para entregar... Muy lindo y profundo. Abrazo fuerte!
 
La presencia de la muerte, ¿quién a una cierta edad no piensa más en ella?, pero en lo que a mí respecta, cada vez con mayor naturalidad. Me gustó tu poesía Salvador. Un gran saludo.
 
La presencia de la muerte, ¿quién a una cierta edad no piensa más en ella?, pero en lo que a mí respecta, cada vez con mayor naturalidad. Me gustó tu poesía Salvador. Un gran saludo.
Muchas gracias, estimada Andreas por este acudir a mis espacios y dejar tu amable huella. Celebro que estas letras hayan sido de tu agrado.
Un saludo cordial y afectuoso.
Salvador.
 

Un día me llamaste

Un día me llamaste por mi nombre
y, de repente, entonces, respiraba,
me puse a caminar, y ya era un hombre,
sentí en mi corazón que se me amaba.
Un día, tras mirarme en el espejo,
noté a quien sonrïéndome era viejo.
Un día tuve ansias, quise verte
en todo Tu esplendor en el Tabor,
y tras unos momentos de dolor,
a Ti volví en los brazos de la muerte.
Magnífica décima francesa con todos sus ritmos clavados. Mis aplausos.
Es casi como una oración, o una evocación, o una oda a la divinidad de Jesús (a más de uno nos gustaría ver esa transfiguración en las cumbres del Tabor), y, a la par, un descanso arropado por las eternas luces de Cristo. Bueno, ya sabes que soy agnóstico, pero eso no me impide elogiar tan hermoso y sublime poema. Te vuelvo a aplaudir. ¡¡Ahh!!, volviendo a lo de agnóstico, matizo....medio ateo, jajajajajajaja.
Un fuerte abrazo, mi entrañable Salva.
 

Un día me llamaste

Un día me llamaste por mi nombre
y, de repente, entonces, respiraba,
me puse a caminar, y ya era un hombre,
sentí en mi corazón que se me amaba.
Un día, tras mirarme en el espejo,
noté a quien sonrïéndome era viejo.
Un día tuve ansias, quise verte
en todo Tu esplendor en el Tabor,
y tras unos momentos de dolor,
a Ti volví en los brazos de la muerte.
Un poema muy lindo. El transcurrir de la vida de un hombre en todo su tiempo, y una sonrisa en tiempos del ocaso, donde siente que ha sido amado y puede abrazar la muerte con tranquilidad. Maravilloso poema, un aplauso!! Y todavía das mucho más. Muchos abrazos para ti, poeta, con todo mi cariño y respeto.
 
Magnífica décima francesa con todos sus ritmos clavados. Mis aplausos.
Es casi como una oración, o una evocación, o una oda a la divinidad de Jesús (a más de uno nos gustaría ver esa transfiguración en las cumbres del Tabor), y, a la par, un descanso arropado por las eternas luces de Cristo. Bueno, ya sabes que soy agnóstico, pero eso no me impide elogiar tan hermoso y sublime poema. Te vuelvo a aplaudir. ¡¡Ahh!!, volviendo a lo de agnóstico, matizo....medio ateo, jajajajajajaja.
Un fuerte abrazo, mi entrañable Salva.
Muchas gracias, queridísimo José, por este acercarte y dejar tu huella amable. Has captado a las mil maravillas este mensaje que quise transmitir. Te agradezco muy mucho todas tus consideraciones.
Con un fuerte abrazo.
Salva.
 
Un poema muy lindo. El transcurrir de la vida de un hombre en todo su tiempo, y una sonrisa en tiempos del ocaso, donde siente que ha sido amado y puede abrazar la muerte con tranquilidad. Maravilloso poema, un aplauso!! Y todavía das mucho más. Muchos abrazos para ti, poeta, con todo mi cariño y respeto.
Muchas gracias, querida Azalea, por este acudir a mis letras dejando esta amable huella de su paso.
Con un abrazo fraternal pleno de afectos.
Salvador.
 

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