Ven.
Queda también silencio entre nosotros,
silencio y este beso igual que un largo túnel.
(Jaime Gil de Biedma)
Acaricié mi perro en la terraza
esperando ese milagro que las noches de verano
parecen destinar a los amantes.
Tenía casi las doce en mi reloj
y un volcán para dos sobre mi cama.
El estrépito vacuo de una feria
su aislada luminaria
y el último estertor de un
rap desapacible
postraron un silencio irrevocable en mi sofá.
Confieso que un
gintonic me refugió en su copa
cuando
Brel se hizo cargo de mis cavilaciones...
-ne me quitte pas, il faut oublier…-
(ya entendéis de qué os hablo)
Sorbo a sorbo maté la madrugada.
¿Y sabéis qué?
Posiblemente,
cuando llegue el otoño
y el asfalto intervenga de nuevo nuestros sueños
quizá recoja aquel abril marchito en su portal
y el mayo en que sellamos el prodigio de amarnos.
No sé…tal vez la primavera no entienda de veranos.
You're not here tonight...