lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Amainó la sonrisa de tu boca,
cesó su dulce arrullo, su ternura,
y una pena ensombrece con premura
esa mirada tuya que me invoca.
Tu alegría renace si te evoca
momentos que vivimos con locura
por los que el corazón promete y jura
amor con la firmeza de la roca.
Y me viene al recuerdo la fragancia
de un beso de tu boca enloquecido
que aceleró mi pulso y mi latido
huyendo la tristeza de tu estancia,
y es por ello que quiero ser tu amante
y velar la sonrisa en tu semblante.
Lomafresquita
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