Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
He vivido demasiado respirando esta existencia, como para alejarme ahora de mis recuerdos, como para hacer de ellos leyenda en busca de otra vida bajo el sol que quizá termine carente de historia...
No, no quiero ilusionarme con otras tierras prometidas que a mi, a mi ya no me prometen nada.
Hace tiempo que la Fe, no me despierta en las noches con el corazón palpitando con la fuerza de un caballo.
Hace mucho que de sus labios de barro se derramó la Esperanza, y entre la desconfianza fue enterrada.
No puedo olvidar el día en que este barro me ató de pies y manos y borró de mi diccionario la palabra Libertad.
Esta tierra que ya no amo, porque está cavada a hachazos preparada para dar cabida al alma vacía que murió cuando de ella escapó la Ilusión.
Este continente que se declara constantemente en plena guerra civil, que no conoce la Paz, que se desangra y no se da tregua.
Este país que ya carece de Encanto y juventud, que no produce mas que espinos por muchas aguas dulces que lo bañen...
A pesar de todo, no quiero olvidar...
Y no existe ningún argumento que me convenza y aleje de mi mente este pensamiento.
No, no sueño con otras tierras prometidas que a mi...a mi ya no me prometen nada...
He vivido demasiado respirando esta existencia, como para alejarme ahora de mis recuerdos, como para hacer de ellos leyenda en busca de otra vida bajo el sol que quizá termine carente de historia...
No, no quiero ilusionarme con otras tierras prometidas que a mi, a mi ya no me prometen nada.
Hace tiempo que la Fe, no me despierta en las noches con el corazón palpitando con la fuerza de un caballo.
Hace mucho que de sus labios de barro se derramó la Esperanza, y entre la desconfianza fue enterrada.
No puedo olvidar el día en que este barro me ató de pies y manos y borró de mi diccionario la palabra Libertad.
Esta tierra que ya no amo, porque está cavada a hachazos preparada para dar cabida al alma vacía que murió cuando de ella escapó la Ilusión.
Este continente que se declara constantemente en plena guerra civil, que no conoce la Paz, que se desangra y no se da tregua.
Este país que ya carece de Encanto y juventud, que no produce mas que espinos por muchas aguas dulces que lo bañen...
A pesar de todo, no quiero olvidar...
Y no existe ningún argumento que me convenza y aleje de mi mente este pensamiento.
No, no sueño con otras tierras prometidas que a mi...a mi ya no me prometen nada...
Gracias, Palmira...Aunque la decepción se convierte pronto en claridad, en realismo...Las promesas solo se creen a medias y según de quien vengan, ni eso