BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me rozan y acarician
las venas y arterias
del cráneo, hermoso y residente,
totales hojas de árboles quebrantados;
es el eterno desgaste de las estaciones
y de los símbolos. Es algo
que llora, y no es conocido.
Es un mar de acero y una piñata
hostil al roce de los niños.
Voy mirando las voces de sus minúsculas
glotis, pequeñas formas de acatamiento
de todas las verdades inmutables.
Cayéndome las lágrimas con artificios
emocionales, me conmuevo ante la llovizna,
fresca y acerada, soñando.
Inútiles argumentos forjan
mi todavía derribada muralla:
amoríos descabellados por el tiempo
de las limosnas-.
©
las venas y arterias
del cráneo, hermoso y residente,
totales hojas de árboles quebrantados;
es el eterno desgaste de las estaciones
y de los símbolos. Es algo
que llora, y no es conocido.
Es un mar de acero y una piñata
hostil al roce de los niños.
Voy mirando las voces de sus minúsculas
glotis, pequeñas formas de acatamiento
de todas las verdades inmutables.
Cayéndome las lágrimas con artificios
emocionales, me conmuevo ante la llovizna,
fresca y acerada, soñando.
Inútiles argumentos forjan
mi todavía derribada muralla:
amoríos descabellados por el tiempo
de las limosnas-.
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