Eid al-Adha (Yemen, 2019)

Fingal

Poeta adicto al portal
Eid al-Adha
(Yemen, 2019)

Recojo el cuchillo de mi padre;
mi garganta,
mi sien contra la piedra,
la espalda de mi voz.

La hoja estrecha y recta me señala
como el ceño de Dios,
como los ángeles,
los F-15 y los Tornado,
como el verbo de lava y de tormenta
que ordena el firmamento.

Soy la vergüenza que se esconde y mira,
el banquillo vacío
que recibe la condena,
la derrota que sostiene el oro y las alfombras.

Soy un cráneo de cuero
y los ojos blandos.

Mi cuerpo se dispone en camas de costillas;
y levanto el cuchillo de mi padre.
 
Lo último que supe era de un enorme enjambre de la moderna aviación yemení (los drones qasef).

Se hace extraño ver como el aspecto heroico de los conflictos, se vuelve más y más como manejar un pedazo de plástico a control remoto.

La imagen de sufrimiento en cambio se multiplica, siempre y cuando convenga el marketing.

¿A cuánto puntúan las acciones de qasef en wall street hoy?

Las guerras, aunque pierdan el romántico heroicismo, no han perdido su lado económico.

Saludos Fingal.

Es una buena obta para meditar muchas preguntas sin solución por ahora.
 
Última edición:
Una carga simbólica muy grande tiene «el cuchillo de mi padre»; el poema me resulta oscuro, pero sugerente; y bien escrito. por cierto.

abrazo
Jorge

Muchas gracias por el comentario. (Siento responder con tanto retraso). El poema es el resultado de un ejercicio que consistía en escribir un poema a partir de una secuencia de dibujos o símbolos. Mi manera de enfocarlo fue tomar un hilo conductor e ir poniendo imágenes que de alguna manera siguieran ese hilo.

Entiendo perfectamente que el poema resulta oscuro, pero me alegra haber conseguido que sea sugerente. Cuando se tratan asuntos sociopolíticos se corre mucho riesgo de caer en textos panfletarios o que aportan más o menos lo mismo que los telediarios. Por eso en estos escritos tiendo a buscar más la comunicación a través de imágenes que no se procesen exactamente de una forma racional, sino que creen un estado anímico, a ser posible con una cierta consonancia con el estado desde el que escribo. Creo que también es una forma de comunicación.

Álvaro
 
Lo último que supe era de un enorme enjambre de la moderna aviación yemení (los drones qasef).

Se hace extraño ver como el aspecto heroico de los conflictos, se vuelve más y más como manejar un pedazo de plástico a control remoto.

La imagen de sufrimiento en cambio se multiplica, siempre y cuando convenga el marketing.

¿A cuánto puntúan las acciones de qasef en wall street hoy?

Las guerras, aunque pierdan el romántico heroicismo, no han perdido su lado económico.

Saludos Fingal.

Es una buena obta para meditar muchas preguntas sin solución por ahora.

Muchas gracias por el comentario y las observaciones. Respondo con mucho retraso. Ahora tengo algo más de tiempo y estoy revisando respuestas pendientes.

Sé que el poema es muy poco claro y deja mucha libertad para que el lector lo interprete y lo complete a su manera.

Desde hace mucho me persigue una imagen de mi libro de religión de 6º de EGB (tendría yo 9 o 10 años) que era un cuadro del sacrificio de Isaac a manos de su padre. Me parece el máximo exponente del sometimiento del ser humano a la supuesta voluntad de Dios y es algo contra lo que me rebelo porque me parece que muchas veces se engrandece la imagen de Dios a costa de empequeñecer la del ser humano. Reconozco que el ser humano tiene muchísimos defectos y debilidades, pero también tiene la capacidad de organizarse como sociedad y superar las dificultades de supervivencia que plantea la naturaleza y progresar. Para mí, a quien puede recurrir el ser humano en busca de auxilio o ayuda es el propio ser humano. De hecho, tengo cierta tendencia a abundar en la vulnerabilidad porque me parece que me predispone para mirar a los demás con más consideración. (Esto es mi creencia; a mí me sirve, pero sé que cada uno llega a sus conclusiones y tiene sus propias respuestas).

Por otro lado, siempre que he buscado información de los conflictos del mundo árabe acabo encontrando chiíes y suníes y parece que de alguna manera la idea religiosa enfrenta a unos seres humanos contra otros (aunque posiblemente esta idea religiosa esté a su vez sometida a otros intereses de poder o económicos, como apuntas; en cualquier caso no deja de ser una disposición a dañar a otras personas por otros intereses). Me encontré también que Eid al-Adha es una festividad musulmana my importante en la que precisamente se conmemora ese sacrificio que tan mal cuerpo me deja.

De alguna manera, la guerra me pareció que es una situación en la que unos seres humanos sacrifican a otros por otros intereses que se anteponen al respecto por nuestros iguales. En mi cabeza el poema va de eso. No tiene intención de tomar partido. Solo quería centrar el foco en las víctimas del conflicto bélico y hacer ver que son víctimas de otros seres humanos (como Isaac podía ser víctima de su propio padre) y sin pretender dar una solución (que no la tengo). Solo decir que esto pasa y me duele.

Los intereses económicos hacen acto de presencia, desde luego:

(Soy)la derrota que sostiene el oro y las alfombras

El gesto final:

y levanto el cuchillo de mi padre.

no lo pensé como un acto heroico, sino para identificar en un mismo sujeto a la víctima y al verdugo; un poco copiando el poema de Julio Martínez de Mesanza (Víctima y verdugo) con ese verso que me fascina:

"Soy el que se echa al suelo y me suplica"
 

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