Vida Eterna

Miguel Mercurio

Poeta recién llegado
Despierto entre tristes llantos
cercado por negros mantos
llamando a todos los santos;
sobre el rítmico lamento
marcha mi corazón lento.

En esta mañana fría
sin atisbo de alegría
dejo esta cárcel vacía
dándole rendido al viento
el quejido de mi aliento.

Escapa lo que se encierra,
tras la encarnizada guerra
la prisión vuelve a la tierra;
pues donde voy ya no siento
ni padezco sufrimiento.

Fugaces flores decoran
y pasteles edulcoran
los días de quienes moran
en el agrio sentimiento
de hallarme en su pensamiento.

Recogidos al abrigo
de mi recuerdo su amigo,
aguardan poder conmigo
prolongar nuestro momento
por siempre en el firmamento.
 
Despierto entre tristes llantos
cercado por negros mantos
llamando a todos los santos;
sobre el rítmico lamento
marcha mi corazón lento.

En esta mañana fría
sin atisbo de alegría
dejo esta cárcel vacía
dándole rendido al viento
el quejido de mi aliento.

Escapa lo que se encierra,
tras la encarnizada guerra
la prisión vuelve a la tierra;
pues donde voy ya no siento
ni padezco sufrimiento.

Fugaces flores decoran
y pasteles edulcoran
los días de quienes moran
en el agrio sentimiento
de hallarme en su pensamiento.

Recogidos al abrigo
de mi recuerdo su amigo,
aguardan poder conmigo
prolongar nuestro momento
por siempre en el firmamento.


Me gustó este poema en quinteros octosilanos, muy buen poeta, melodioso tu trabajo
 

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