César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Te acuerdas de mí?
Tengo el cabello casi blanco
se me sube la tensión
y una vez que otra me duele la rodilla izquierda
mucho
Me gusta el café ¿te acuerdas?
y caminar
y los bancos de las plazas y parques
y la luna
y la lluvia (menos cuando se le antoja caer a la salida del trabajo...)
y los gatos
y la noche
y detesto los vehículos
y me gustas tú.
Mucho.
¿Me acuerdo de ti?
Siempre
todavía tus ojos verdegrises
salpicados de miel
(como el mar, allá donde te dije)
tu andar derecho
tu impaciencia
tu tendencia a controlarlo todo
tu humor ingenioso
tus cambios repentinos de decisión
tu picardía
el calor de tu pierna
la suave esbeltez de tu cintura.
¿te acuerdas de nosotros?
Yo me acuerdo.
¿Tú no?
Nuestros encuentros
Las largas caminatas juntos de vuelta del trabajo
los cafés compartidos
los momentos de buen humor
los cruces de las calles
las colas para pagar el queso
las lluvias bajo tu paraguas (yo nunca tengo uno)
la decepción de ambos por los políticos y la política
las esperas en los centros de salud
los apretujamientos en el metro.
¿Qué son los recuerdos?
¿acaso cadáveres que velo?
¿cadenas dulces y terribles...?
¿pedazos rotos de algo?
En tus noches de vuelo por la vida
de besos y de manos agarradas... con alguien
de mentiras para anular una existencia.
En esas, tus horas de WhatsApp y Facebook
en la butaca de tu sala
frente al televisor
y ante los mensajes de ciento cincuenta y siete hombres
que -con justicia- te ven hermosa
¿te acuerdas de mí?
César en diciembre, 2019.
Tengo el cabello casi blanco
se me sube la tensión
y una vez que otra me duele la rodilla izquierda
mucho
Me gusta el café ¿te acuerdas?
y caminar
y los bancos de las plazas y parques
y la luna
y la lluvia (menos cuando se le antoja caer a la salida del trabajo...)
y los gatos
y la noche
y detesto los vehículos
y me gustas tú.
Mucho.
¿Me acuerdo de ti?
Siempre
todavía tus ojos verdegrises
salpicados de miel
(como el mar, allá donde te dije)
tu andar derecho
tu impaciencia
tu tendencia a controlarlo todo
tu humor ingenioso
tus cambios repentinos de decisión
tu picardía
el calor de tu pierna
la suave esbeltez de tu cintura.
¿te acuerdas de nosotros?
Yo me acuerdo.
¿Tú no?
Nuestros encuentros
Las largas caminatas juntos de vuelta del trabajo
los cafés compartidos
los momentos de buen humor
los cruces de las calles
las colas para pagar el queso
las lluvias bajo tu paraguas (yo nunca tengo uno)
la decepción de ambos por los políticos y la política
las esperas en los centros de salud
los apretujamientos en el metro.
¿Qué son los recuerdos?
¿acaso cadáveres que velo?
¿cadenas dulces y terribles...?
¿pedazos rotos de algo?
En tus noches de vuelo por la vida
de besos y de manos agarradas... con alguien
de mentiras para anular una existencia.
En esas, tus horas de WhatsApp y Facebook
en la butaca de tu sala
frente al televisor
y ante los mensajes de ciento cincuenta y siete hombres
que -con justicia- te ven hermosa
¿te acuerdas de mí?
César en diciembre, 2019.