Inmenso y conmovedor romance en doble rima (pares con pares, e impares con impares), destilando una asfixiante melancolía al saber que no se sembró a tiempo, en buena hora, con semillas vivas, y en tierra productiva, aunque, quizás, también, al saber que aun habiendo sembrado en justa hora, con semillas vivas y en tierra productiva, todo se malogró a causa de las tempestades en el devenir de la historia. Veo, en el poema, un acertado análisis de la situación pasada y presente, y una férrea determinación a seguir en el sendero pero sin la compañía no adecuada, como un grito de rebeldía pero pincelado con un bajón de moral enmarcado en la resignación que, a la vez, se alza sobre la sabiduría alcanzada tras tan nefasta experiencia. Uffffffffffff, creo que me hice una película en sunsurrún y en blanco y negro, jajajajajaja, y lo mismo tú has querido decir otras cosas, pero, chica, eso es lo que me ha evocado tu tremendo romance. Para mí, hay unos versos que son la columna vertebral sobre la que pivota todas las demás reflexiones y son:
En el tiempo de cosecha
es feliz el que cultiva
si ha sembrado en justa fecha,
si es la tierra productiva.
Besos, Ropi preciosa y amada amiga, besos, mi bella dama, besos en alas de los vientos.