Ménade
Poeta recién llegado
Cubrieron mis ojos con sus manos,
dijeron "no la sigas viendo,
que a quien mira la luna tanto,
se le queda un poco dentro"
Justo por eso seguía mirando
con la esperanza de que luego
pudiera guardarme un pedazo
que usar en mi propio cielo
"No mires a la luna, que es una mentirosa
Dice que viene, pero se marcha
Cuando parece sonrisa blanca
y dice que ríe, entonces llora
Promete quedarse, se gira de espaldas
y vuelve a dejar a la noche sola
Confusa luna, que no se aclara
es hoz de plata, garra de gato
luego la noche abre su párpado
y revela un ojo níveo y bello
pero se cierra y deja el cielo
tuerto de luna, sin lázaro
vil traicionera de mil caras
No confíes en la luna, ni jures por ella
¡criatura tan cambiante, tan caótica y artera!"
Yo la seguía mirando, viendo más lejos que ellos
con los ojos llenos de luna, y de estrellas, y de cuentos
Sabiendo que aquello que decían no era cierto,
porque la luna no miente: la luna es un espejo
Arriba es abajo, y todo es un sueño
la ilusión alunada, hilando luceros
mejor ignorarla, culpar al mensajero
cuando tu auténtico reflejo te da miedo
No escuché las advertencias, y, tal como dijeron,
de tanto contemplarla, conmigo la llevo
Tengo ahora en los ojos dos lunas, dos espejos
y quien se atreve a mirarlos, ve la verdad en ellos
dijeron "no la sigas viendo,
que a quien mira la luna tanto,
se le queda un poco dentro"
Justo por eso seguía mirando
con la esperanza de que luego
pudiera guardarme un pedazo
que usar en mi propio cielo
"No mires a la luna, que es una mentirosa
Dice que viene, pero se marcha
Cuando parece sonrisa blanca
y dice que ríe, entonces llora
Promete quedarse, se gira de espaldas
y vuelve a dejar a la noche sola
Confusa luna, que no se aclara
es hoz de plata, garra de gato
luego la noche abre su párpado
y revela un ojo níveo y bello
pero se cierra y deja el cielo
tuerto de luna, sin lázaro
vil traicionera de mil caras
No confíes en la luna, ni jures por ella
¡criatura tan cambiante, tan caótica y artera!"
Yo la seguía mirando, viendo más lejos que ellos
con los ojos llenos de luna, y de estrellas, y de cuentos
Sabiendo que aquello que decían no era cierto,
porque la luna no miente: la luna es un espejo
Arriba es abajo, y todo es un sueño
la ilusión alunada, hilando luceros
mejor ignorarla, culpar al mensajero
cuando tu auténtico reflejo te da miedo
No escuché las advertencias, y, tal como dijeron,
de tanto contemplarla, conmigo la llevo
Tengo ahora en los ojos dos lunas, dos espejos
y quien se atreve a mirarlos, ve la verdad en ellos
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