fabiolaselene
Poeta que considera el portal su segunda casa
Salían con las maletas
y las mochilas en el hombro.
El coche que les vino a buscar arranco
y al entrar en la casa me entro
una tristeza brutal.
Se acaban de ir y ya
los echaba de menos.
Era tan exigente con ellos
que estaba todo el día
encima gritándoles.
Nada que les pasase,
antes que ellos me lo digieran,
ya lo presentía, ya lo sabia.
Les acompañaba siempre
a sus actividades
con la obsesión de que conmigo
nada malo les ocurriría
y ellos tanto de mi dependían
que no se molestaban
en luchar por nada.
Y ahora que se iban lejos
que seria de ellos sin mi?
Pasaron varios dias y
al no saber noticias de ellos,
me presente en el piso
que compartían
con la seguridad de que ellos
con los brazos abiertos me recibirían .
Y cual fue mi sorpresa
que se estaban preparando
una rica paella para comer y
todos participaban en la tarea. L
a casa ordenada, limpia y
la habitación donde dormían
estaba colocada con las camas echas
por ellos mismos.
Me invitaron a comer
y me despidieron con un hasta las vacaciones
que iremos a casa aqui
no te necesitamos.
Me fui mas triste q
ue el dia que se fueron.
Esos no eran mis hijos
que tantos cuidados míos necesitaban.
Tenían la misma cara,
pero no eran los mismos,
me los habían cambiado.
techuaym (mío)
Última edición: