BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ando en rebeldía
por una casa desgreñada
y con déficit de atenciones
hiriendo las puertas dormidas
buscando peces en aguas quietas
sacando mi moneda de la suerte
aquella que burlona dribla a la muerte
y se sacude la ira y la desdicha.
Ando en rebeldía
cruzando los semáforos solo
viendo borrosos los coches de al lado
bajo la lluvia, soy un pedestal con mi paraguas
inasequible al desaliento.
Ando por caminos polvorientos
metiendo las ganzúas y las llaves
me refiero a esas rosas que crecieron
en lugares inhóspitos y en taciturnos mediodías.
Ando por la noche y ando por el día
soy un budista que persigue a los gatos
rezando y amando, conversando con nadie
hasta que la última estrella le sorprende
enredado entre jardines y alegrías-.
©
por una casa desgreñada
y con déficit de atenciones
hiriendo las puertas dormidas
buscando peces en aguas quietas
sacando mi moneda de la suerte
aquella que burlona dribla a la muerte
y se sacude la ira y la desdicha.
Ando en rebeldía
cruzando los semáforos solo
viendo borrosos los coches de al lado
bajo la lluvia, soy un pedestal con mi paraguas
inasequible al desaliento.
Ando por caminos polvorientos
metiendo las ganzúas y las llaves
me refiero a esas rosas que crecieron
en lugares inhóspitos y en taciturnos mediodías.
Ando por la noche y ando por el día
soy un budista que persigue a los gatos
rezando y amando, conversando con nadie
hasta que la última estrella le sorprende
enredado entre jardines y alegrías-.
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