lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Genil
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Esparzo por el río las semillas
que apacientan las aguas de su lecho,
poblando de verdines y de helecho
la escurridiza sed de sus orillas.
Y la tarde acaricia barandillas
de un puente soñoliento que, al rececho,
afianza en sus columnas ese techo
que presta sombra a peces y avecillas.
Se detiene el instante luminoso
en un recodo frío que, silente,
espera agazapado en la pendiente.
Mirándose en mis ojos es ocioso,
y el río se alimenta de la noche
calmando su murmullo como broche.
Isabel Camacho
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