MARIO CUADROS
Intento de poeta
Llega la mañana,
y el cuerpo vocifera costumbres,
te espero echado.
Llega la tarde,
y mi caminar busca un ritmo
no olvidado.
Llega la noche,
consigo el insomnio
de los ojos humedos.
Pero al final
uno llega a dormir,
menos la muerte,
esa es constante.
Entiendo ahora,
la muerte es ausencia.
Tu ausencia.
El tiempo,
esparcido en momentos,
deja de tener momentos.
Solo es tiempo de recuerdos.
Toda presencia tiene algo de ti.
Un cancion, tu sonrisa.
Un olor, tu mirada.
La muerte es ausencia.
Es la falta de una extencion de mi.
Algo tuyo,
del cual nunca tuve control.
Mi muerte es tu ausencia.
¿Qué hago esperándote a que me levantes
como lo hacias cada mañana?
Es ridículo.
Esa costumbre se ha ausentado.
Caminar contigo
y hacerlo despacio,
mientras te admiraba el perfil,
otra costumbre ausente.
Simplemente no estás,
no estarás.
Y lo más doloroso,
es que estuviste.
La ausencia
es esa vida que perdiste.
y el cuerpo vocifera costumbres,
te espero echado.
Llega la tarde,
y mi caminar busca un ritmo
no olvidado.
Llega la noche,
consigo el insomnio
de los ojos humedos.
Pero al final
uno llega a dormir,
menos la muerte,
esa es constante.
Entiendo ahora,
la muerte es ausencia.
Tu ausencia.
El tiempo,
esparcido en momentos,
deja de tener momentos.
Solo es tiempo de recuerdos.
Toda presencia tiene algo de ti.
Un cancion, tu sonrisa.
Un olor, tu mirada.
La muerte es ausencia.
Es la falta de una extencion de mi.
Algo tuyo,
del cual nunca tuve control.
Mi muerte es tu ausencia.
¿Qué hago esperándote a que me levantes
como lo hacias cada mañana?
Es ridículo.
Esa costumbre se ha ausentado.
Caminar contigo
y hacerlo despacio,
mientras te admiraba el perfil,
otra costumbre ausente.
Simplemente no estás,
no estarás.
Y lo más doloroso,
es que estuviste.
La ausencia
es esa vida que perdiste.