Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Camina por la acera, arrastrando los ojos sin pena.
El hambre y el alma, confabulan
se sonríe como una jauría
Un poco menos,
y un poco más,
no sé quién sobrevive
alrededor del final.
Pero aquí está,
la moneda,
el pan,
la paz,
el placebo de la indiferencia
con su ojos de guerra,
consumiéndose las entrañas.
Y Ella, arrastra los ojos por la acera;
como pendientes, colgando del alma.
Vestigios se asoman
por sus cuencas,
aun no llega la hora
aun no…