Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Llegará seguro el tiempo
en el que todo lo olvide:
aquellos viejos amores
a los que una vez yo quise,
aquellas frases malditas
que a más de alguno le dije.
Se borrará para siempre
la senda por la que vine
caminando en este viaje
con paso apretado y firme
y no quedará ni el polvo
de las huellas que en ella hice.
Desprovisto de criterio
tornaré en la oveja humilde
que lleva el noble pastor
en rebaño y por sus lindes.
Sustentaré en la mirada
la candidez que redime
al alma de sus pecados
y en su seno la hace libre.
Alma que se echó a volar
mas mi cuerpo no la sigue.
Y se ajará preguntándole:
¿dónde y cuándo te perdiste?
en el que todo lo olvide:
aquellos viejos amores
a los que una vez yo quise,
aquellas frases malditas
que a más de alguno le dije.
Se borrará para siempre
la senda por la que vine
caminando en este viaje
con paso apretado y firme
y no quedará ni el polvo
de las huellas que en ella hice.
Desprovisto de criterio
tornaré en la oveja humilde
que lleva el noble pastor
en rebaño y por sus lindes.
Sustentaré en la mirada
la candidez que redime
al alma de sus pecados
y en su seno la hace libre.
Alma que se echó a volar
mas mi cuerpo no la sigue.
Y se ajará preguntándole:
¿dónde y cuándo te perdiste?