Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
La sonrisa del niño que nos creció en los ojos
iluminó nuestros besos para pasar la noche,
para cruzar un vado de tiempo hasta nuestros brazos.
Guardaste los pétalos de mi soledad antigua
como una tibieza de nido en tu memoria;
quisiste llenarme las manos con sus rosas nuevas,
pero eran pájaros azules que volaron con la tarde.
La medianoche enciende estrellas y grillos.
El niño duerme en la hamaca de su sonrisa,
luna desecha que miramos en nuestros ojos.
El hijo nuestro de nadie permanecerá en el viento
como un suspiro inasible que regresó al infinito.
iluminó nuestros besos para pasar la noche,
para cruzar un vado de tiempo hasta nuestros brazos.
Guardaste los pétalos de mi soledad antigua
como una tibieza de nido en tu memoria;
quisiste llenarme las manos con sus rosas nuevas,
pero eran pájaros azules que volaron con la tarde.
La medianoche enciende estrellas y grillos.
El niño duerme en la hamaca de su sonrisa,
luna desecha que miramos en nuestros ojos.
El hijo nuestro de nadie permanecerá en el viento
como un suspiro inasible que regresó al infinito.
- 23 de enero de 2019
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