Una campana sumergida
me habita el pecho
no entendí el lenguaje
de mis aguas.
Rezuenan
como un cuenco
de piedra vibrando
en cada célula.
No entendí
del rayo su luz
ni sentí la fragancia
de la piel de mi árbol.
Allá afuera
la culpa fue
de las margaritas
del amplio vuelo
de un cometa
de las filas mudas
de treiles.
No existe baile de cisnes
posible
sin la puesta de sol
cayendo la tarde.
Marzo /2020
me habita el pecho
no entendí el lenguaje
de mis aguas.
Rezuenan
como un cuenco
de piedra vibrando
en cada célula.
No entendí
del rayo su luz
ni sentí la fragancia
de la piel de mi árbol.
Allá afuera
la culpa fue
de las margaritas
del amplio vuelo
de un cometa
de las filas mudas
de treiles.
No existe baile de cisnes
posible
sin la puesta de sol
cayendo la tarde.
Marzo /2020