Coronado Smith
Poeta recién llegado
SE APROXIMA LA HORA
Tardía es la hora,
en la sombría oquedad,
el cuervo picotea los ojos,
la hiena no para de aullar.
La sangre corrompida,
no deja de brotar,
la guadaña de la noche,
ha salido a segar.
Los lamentos lastimeros,
no os servirán de nada,
la oportunidad se evaporó,
la sentencia está dictada.
Rodeados por el fuego,
esperáis la salvación,
esa misma hoguera,
os servirá de perdición.
Cazadores avezados,
en presas convertidos,
os vendisteis al diablo,
que su diezmo ha requerido.
Tardía es la hora,
en la sombría oquedad,
el cuervo picotea los ojos,
la hiena no para de aullar.
La sangre corrompida,
no deja de brotar,
la guadaña de la noche,
ha salido a segar.
Los lamentos lastimeros,
no os servirán de nada,
la oportunidad se evaporó,
la sentencia está dictada.
Rodeados por el fuego,
esperáis la salvación,
esa misma hoguera,
os servirá de perdición.
Cazadores avezados,
en presas convertidos,
os vendisteis al diablo,
que su diezmo ha requerido.