Por decir algo

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Por decir algo:

no es esa noche de marzo
en esta noche de junio,
sino tus escamas de sirena en mi obligo
y las espinas del pez que escapó con mi lengua;
son las cornisas en el fondo del océano
del techo
y sus vistas de cerveza a un cielo espumoso;

cielo nublado con ganas de caer sobre ti,
que eres lluvia llovida de todos modos;
lluvia con ganas locas de atar
a las moscas verdes de tus ojos
para sentir mi cadáver por la mañana
cuando el café amargo de la taza vacía
me queme los labios

con tu boca perdida
que siempre me encuentra para decir que faltas
en mi boca atrapada en tu boca caníbal,
en tu boca prohibida que incendió el paraíso
y me dejó la serpiente de tu beso en la garganta;
tu beso deshabitado de su pólvora letal
y mi beso incombustible devorado por sus llamas;

vacíos y quemados, lo dos solos sin besos,
ahí tirados en la madrugada de marzo,
tirados en la herida sobre la cicatriz de nuestro cuerpo,
tirados con centímetros adentro y kilómetros afuera,
solo los dos solos ahí tirados uno sobre el otro,

sola tú,
solo yo,
solos,

sin saber cómo levantarnos,
sin saber cómo irnos,
sin saber cómo morir del amor que amábamos
más que a nosotros mismos,
sin saber cómo renunciar a la muerte irrenunciable,
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;

la vida que no acaba en esta noche
que no acaba,
pero huye
porque siempre empieza en despedida.


1 de junio de 2019
 
Por decir algo:

no es esa noche de marzo
en esta noche de junio,
sino tus escamas de sirena en mi obligo
y las espinas del pez que escapó con mi lengua;
son las cornisas en el fondo del océano
del techo
y sus vistas de cerveza a un cielo espumoso;

cielo nublado con ganas de caer sobre ti,
que eres lluvia llovida de todos modos;
lluvia con ganas locas de atar
a las moscas verdes de tus ojos
para sentir mi cadáver por la mañana
cuando el café amargo de la taza vacía
me queme los labios

con tu boca perdida
que siempre me encuentra para decir que faltas
en mi boca atrapada en tu boca caníbal,
en tu boca prohibida que incendió el paraíso
y me dejó la serpiente de tu beso en la garganta;
tu beso deshabitado de su pólvora letal
y mi beso incombustible devorado por sus llamas;

vacíos y quemados, lo dos solos sin besos,
ahí tirados en la madrugada de marzo,
tirados en la herida sobre la cicatriz de nuestro cuerpo,
tirados con centímetros adentro y kilómetros afuera,
solo los dos solos ahí tirados uno sobre el otro,

sola tú,
solo yo,
solos,

sin saber cómo levantarnos,
sin saber cómo irnos,
sin saber cómo morir del amor que amábamos
más que a nosotros mismos,
sin saber cómo renunciar a la muerte irrenunciable,
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;

la vida que no acaba en esta noche
que no acaba,
pero huye
porque siempre empieza en despedida.


1 de junio de 2019


...Excelente poesía!!!!...Tiene nostalgia,pero encontramos imágenes surrealista que se hace interesante al lector, además hay un reproche divino; en tu boca prohibida que incendió el paraíso
y me dejó la serpiente de tu beso en la garganta;
tu beso deshabitado de su pólvora letal
y mi beso incombustible devorado por sus llamas;

Y OTRA MUY INTERESANTE ES;
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;


Reciba mis saludos y el agrado de sus letras.
Abrazos Marisol
 
Me gusta mucho Martin


sin saber cómo levantarnos,
sin saber cómo irnos,
sin saber cómo morir del amor que amábamos
más que a nosotros mismos,
sin saber cómo renunciar a la muerte irrenunciable,
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;

Esta parte es maravillosa. Un gran abrazo
 
...Excelente poesía!!!!...Tiene nostalgia,pero encontramos imágenes surrealista que se hace interesante al lector, además hay un reproche divino; en tu boca prohibida que incendió el paraíso
y me dejó la serpiente de tu beso en la garganta;
tu beso deshabitado de su pólvora letal
y mi beso incombustible devorado por sus llamas;

Y OTRA MUY INTERESANTE ES;
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;


Reciba mis saludos y el agrado de sus letras.
Abrazos Marisol
Me alegro mucho de que te haya gustado esta pieza, compañera Marisol.
Gracias por pasar y recibe un saludo amistoso.
 
Me gusta mucho Martin


sin saber cómo levantarnos,
sin saber cómo irnos,
sin saber cómo morir del amor que amábamos
más que a nosotros mismos,
sin saber cómo renunciar a la muerte irrenunciable,
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;

Esta parte es maravillosa. Un gran abrazo
Compañera María, muchas gracias por tu apreciable visita y tu comentario.
Te devuelvo el abrazo amistoso.
Cuídate mucho.
 
Por decir algo:

no es esa noche de marzo
en esta noche de junio,
sino tus escamas de sirena en mi obligo
y las espinas del pez que escapó con mi lengua;
son las cornisas en el fondo del océano
del techo
y sus vistas de cerveza a un cielo espumoso;

cielo nublado con ganas de caer sobre ti,
que eres lluvia llovida de todos modos;
lluvia con ganas locas de atar
a las moscas verdes de tus ojos
para sentir mi cadáver por la mañana
cuando el café amargo de la taza vacía
me queme los labios

con tu boca perdida
que siempre me encuentra para decir que faltas
en mi boca atrapada en tu boca caníbal,
en tu boca prohibida que incendió el paraíso
y me dejó la serpiente de tu beso en la garganta;
tu beso deshabitado de su pólvora letal
y mi beso incombustible devorado por sus llamas;

vacíos y quemados, lo dos solos sin besos,
ahí tirados en la madrugada de marzo,
tirados en la herida sobre la cicatriz de nuestro cuerpo,
tirados con centímetros adentro y kilómetros afuera,
solo los dos solos ahí tirados uno sobre el otro,

sola tú,
solo yo,
solos,

sin saber cómo levantarnos,
sin saber cómo irnos,
sin saber cómo morir del amor que amábamos
más que a nosotros mismos,
sin saber cómo renunciar a la muerte irrenunciable,
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;

la vida que no acaba en esta noche
que no acaba,
pero huye
porque siempre empieza en despedida.


1 de junio de 2019

Apreciado Poeta y AmigoP @Martín Vera :

Qué manera tan intensa de transitar por esos páramos, cada detalle, ese aparente contradicción, calan el desahogo y la melancolía que tan bellamente proclamas, uno después de haber sido elevado, de ser todo, queda reducido a nada y sin saber como, a eso diametralmente opuesto... Devastador pero, cuánto me ha gustado mi admirado poeta y amigo. Muchas GRACIAS por compartir tu arte. Recibe mi saludo afectuoso y mis mejores deseos siempre. Cuídate mucho por favor también
 
Apreciado Poeta y AmigoP @Martín Vera :

Qué manera tan intensa de transitar por esos páramos, cada detalle, ese aparente contradicción, calan el desahogo y la melancolía que tan bellamente proclamas, uno después de haber sido elevado, de ser todo, queda reducido a nada y sin saber como, a eso diametralmente opuesto... Devastador pero, cuánto me ha gustado mi admirado poeta y amigo. Muchas GRACIAS por compartir tu arte. Recibe mi saludo afectuoso y mis mejores deseos siempre. Cuídate mucho por favor también
Eres un cúmulo de estrellas, compañera poeta y amiga Grace.
Qué la belleza y el buen ánimo te acompañen estos días y siempre.
Abrazos fraternos.
 
Por decir algo:

no es esa noche de marzo
en esta noche de junio,
sino tus escamas de sirena en mi obligo
y las espinas del pez que escapó con mi lengua;
son las cornisas en el fondo del océano
del techo
y sus vistas de cerveza a un cielo espumoso;

cielo nublado con ganas de caer sobre ti,
que eres lluvia llovida de todos modos;
lluvia con ganas locas de atar
a las moscas verdes de tus ojos
para sentir mi cadáver por la mañana
cuando el café amargo de la taza vacía
me queme los labios

con tu boca perdida
que siempre me encuentra para decir que faltas
en mi boca atrapada en tu boca caníbal,
en tu boca prohibida que incendió el paraíso
y me dejó la serpiente de tu beso en la garganta;
tu beso deshabitado de su pólvora letal
y mi beso incombustible devorado por sus llamas;

vacíos y quemados, lo dos solos sin besos,
ahí tirados en la madrugada de marzo,
tirados en la herida sobre la cicatriz de nuestro cuerpo,
tirados con centímetros adentro y kilómetros afuera,
solo los dos solos ahí tirados uno sobre el otro,

sola tú,
solo yo,
solos,

sin saber cómo levantarnos,
sin saber cómo irnos,
sin saber cómo morir del amor que amábamos
más que a nosotros mismos,
sin saber cómo renunciar a la muerte irrenunciable,
matándonos de cuerpo entero
para sentir la vida en su torrente de huida;

la vida que no acaba en esta noche
que no acaba,
pero huye
porque siempre empieza en despedida.


1 de junio de 2019
Mezcla ambiental que cubres en el desarraigo y esa memoria que se
hace reflejo de melancolia envolvente. exxcelente. saludos amables
de luzyabsenta
 

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