Nommo
Poeta veterano en el portal
Me preguntas por la
Santa Inquisición Española,
y te respondo que hay días,
en los cuáles, me apetece
quitarme de encima a las brujas.
Pero claro, ¿ Cómo las distingo ?
Si a priori, en Democracia,
somos presuntamente inocentes,
tal y como los santos inocentes
que mandó degollar Herodes.
Es sencillo, querido amigo.
Ni los brujos ni las brujas,
tienen nada que ver con esto.
Este tema es relativo a la
disciplina de Jehová,
para con el pueblo judío,
al cuál, nunca dejó en Paz,
si bien, el Mesías inauguró
una nueva etapa de Servicio,
en calidad de prójimo.
Así, pues, sin disciplina,
no aprenden. Son como niños
en parvulario. Quieren meter
los dedos, en el enchufe,
con sus manos mojadas.
¿ Cómo les adviertes de que
corren peligro sus vidas ?
¿ Cómo puede Holden Caulfield,
en la novela titulada
" El Guardián en el Centeno ",
mostrar el buen camino,
a los jóvenes de la Gran Manzana,
que es la ciudad de Nueva York ?
No hay manera, si no es merced
a un latigazo en el lomo.
No hay modo, entre tanto asno,
que se empecina en hacer las cosas,
según le mandan sus compinches,
cuatreros, forajidos, secuestradores,
terroristas, violadores, mafiosos
y secuaces.
Todas las burras son prostitutas.
Hoy por hoy, todas las cerdas
son rameras, y se venden,
por una hamburguesa del McDonald's.
Santa Inquisición Española,
y te respondo que hay días,
en los cuáles, me apetece
quitarme de encima a las brujas.
Pero claro, ¿ Cómo las distingo ?
Si a priori, en Democracia,
somos presuntamente inocentes,
tal y como los santos inocentes
que mandó degollar Herodes.
Es sencillo, querido amigo.
Ni los brujos ni las brujas,
tienen nada que ver con esto.
Este tema es relativo a la
disciplina de Jehová,
para con el pueblo judío,
al cuál, nunca dejó en Paz,
si bien, el Mesías inauguró
una nueva etapa de Servicio,
en calidad de prójimo.
Así, pues, sin disciplina,
no aprenden. Son como niños
en parvulario. Quieren meter
los dedos, en el enchufe,
con sus manos mojadas.
¿ Cómo les adviertes de que
corren peligro sus vidas ?
¿ Cómo puede Holden Caulfield,
en la novela titulada
" El Guardián en el Centeno ",
mostrar el buen camino,
a los jóvenes de la Gran Manzana,
que es la ciudad de Nueva York ?
No hay manera, si no es merced
a un latigazo en el lomo.
No hay modo, entre tanto asno,
que se empecina en hacer las cosas,
según le mandan sus compinches,
cuatreros, forajidos, secuestradores,
terroristas, violadores, mafiosos
y secuaces.
Todas las burras son prostitutas.
Hoy por hoy, todas las cerdas
son rameras, y se venden,
por una hamburguesa del McDonald's.
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