David Bernal
Poeta recién llegado
Y que le queda a un hombre?
Encerrado en un abismo
Cuya libertad vendida por convenciones
Ha sido robada por ladrones
De blancos guantes y colmillos
Barrotes de mentiras y olvido
De ignorancia y ladrillo
Cimentado profundo, para que viento lo ignore
Y atardeceres no atraviesen su perimetro
Que le queda al niño?
A quién hirió el destino
Clavos, criticas de borregos
Mas desdichados que el mismo.
Si el viento no mece el pelo
Ni el sol ruboriza la piel
Si es hiel lo que bebe con ceniza
Y un corazón hecho trizas
En aristas y filos
Desemadas sonrrisas.
Que le queda sin amor
Sin calidas manos suaves de caricias
Sin el pelo perfumado de la vida
Enrredado en sus dedos mientras fuma
Sin el alma de las cosas mas pequeñas
De los gestos las miradas y los sustos
Astuto aquel que recuerda
El gusto de saberse libre
Lo justo de tener camino
Cuantas veces mirará la ventana
Una naturaleza lejana no comprende
Y arañara el yeso, de su mente preso
De los labios besos
Del cerrojo el peso
De tus ojos negros
Aguamarina incienso
Volutas de sexo
Corrientes de cierzo
Helado viento errante
Sin mas detino que delante
Arremolinarse en ventriculos
Fluir como sangre
En el estomago hambre
En soledad tu nombre
Estambres de azafran tiñen los sueños
Que el presidiario esconde
En huecos y agujeros
Excavados en rendijas
Avaricia de tener lo poco
Que necesita un cuerpo
En el alfeizar cuervos
Buitres, pajaros negros
Que le dan la hora
Cuando pasa el tiempo
Las urracas miran
Desde canalones
Pues no entienden los renglones de la prosa
De presos y nubes
Que descargan trombas
Vale mas un pincho
Afilado en el cemento
Que mil cuentos y promesas
Errores y aciertos
Jugarla a una carta
Es lo único cierto
Para el reo que por la ventana
Sigue viendo
Pasar el tiempo
Encerrado en un abismo
Cuya libertad vendida por convenciones
Ha sido robada por ladrones
De blancos guantes y colmillos
Barrotes de mentiras y olvido
De ignorancia y ladrillo
Cimentado profundo, para que viento lo ignore
Y atardeceres no atraviesen su perimetro
Que le queda al niño?
A quién hirió el destino
Clavos, criticas de borregos
Mas desdichados que el mismo.
Si el viento no mece el pelo
Ni el sol ruboriza la piel
Si es hiel lo que bebe con ceniza
Y un corazón hecho trizas
En aristas y filos
Desemadas sonrrisas.
Que le queda sin amor
Sin calidas manos suaves de caricias
Sin el pelo perfumado de la vida
Enrredado en sus dedos mientras fuma
Sin el alma de las cosas mas pequeñas
De los gestos las miradas y los sustos
Astuto aquel que recuerda
El gusto de saberse libre
Lo justo de tener camino
Cuantas veces mirará la ventana
Una naturaleza lejana no comprende
Y arañara el yeso, de su mente preso
De los labios besos
Del cerrojo el peso
De tus ojos negros
Aguamarina incienso
Volutas de sexo
Corrientes de cierzo
Helado viento errante
Sin mas detino que delante
Arremolinarse en ventriculos
Fluir como sangre
En el estomago hambre
En soledad tu nombre
Estambres de azafran tiñen los sueños
Que el presidiario esconde
En huecos y agujeros
Excavados en rendijas
Avaricia de tener lo poco
Que necesita un cuerpo
En el alfeizar cuervos
Buitres, pajaros negros
Que le dan la hora
Cuando pasa el tiempo
Las urracas miran
Desde canalones
Pues no entienden los renglones de la prosa
De presos y nubes
Que descargan trombas
Vale mas un pincho
Afilado en el cemento
Que mil cuentos y promesas
Errores y aciertos
Jugarla a una carta
Es lo único cierto
Para el reo que por la ventana
Sigue viendo
Pasar el tiempo
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