• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Poema de una hoja rasgada de su diario

Ayer se levantó, vi cómo inspiró y posó sus pies en el piso frío

Me sorprendió que se quejara, pues tenía sus plantas cálidas gracias al cobijo

No sólo fue al baño, sino que fue a ver cómo estaba también mi hermano;

lo despertó, era en la mañana, temprano, y sonriendo le dio un mandado




Mi hermano rezongó, lo había despertado de un buen sueño,

pero yo estaba viviendo el comienzo de un anhelado deseo

Él prefería quedarse en su mundo astral, por eso no se enteraba al menos,

de que se había levantado por fin el enfermo, en nuestro sitio real




Ha pasado poco más de un año desde esos grandes malos momentos,

todavía se está recuperando, tiene sus cortos lapsos de sufrimiento

Yo hoy en día tengo una gratitud que me ha dejado sin aliento,

porque he gritado para adentros míos que nada es eterno.




No sólo habla; grita, se enfada; dice cuánto nos ama y abraza

Yo quería apostar por creer en la esperanza,

a pesar de sentirme apartado de Dios en mi espiritualidad mediocre

Ahora creo que nunca fue demasiado tarde, para mi familia en casa

Y de a poco yo también me voy recuperando, para que El Altísimo me perdone.





La paciencia nunca es demasiada, y renovarla es una tarea complicada.
 
Ayer se levantó, vi cómo inspiró y posó sus pies en el piso frío

Me sorprendió que se quejara, pues tenía sus plantas cálidas gracias al cobijo

No sólo fue al baño, sino que fue a ver cómo estaba también mi hermano;

lo despertó, era en la mañana, temprano, y sonriendo le dio un mandado




Mi hermano rezongó, lo había despertado de un buen sueño,

pero yo estaba viviendo el comienzo de un anhelado deseo

Él prefería quedarse en su mundo astral, por eso no se enteraba al menos,

de que se había levantado por fin el enfermo, en nuestro sitio real




Ha pasado poco más de un año desde esos grandes malos momentos,

todavía se está recuperando, tiene sus cortos lapsos de sufrimiento

Yo hoy en día tengo una gratitud que me ha dejado sin aliento,

porque he gritado para adentros míos que nada es eterno.




No sólo habla; grita, se enfada; dice cuánto nos ama y abraza

Yo quería apostar por creer en la esperanza,

a pesar de sentirme apartado de Dios en mi espiritualidad mediocre

Ahora creo que nunca fue demasiado tarde, para mi familia en casa

Y de a poco yo también me voy recuperando, para que El Altísimo me perdone.





La paciencia nunca es demasiada, y renovarla es una tarea complicada.



Nunca es tarde, cuando llega el gozo divino del señor...Buen mensaje!
Mis abrazos desde Venezuela.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba