A veces el amor me queda lejos
más allá de mi sangre, de mi carne,
huelo su aroma, toco su piel
y no lo alcanzo.
y no lo alcanzo.
El alma se desviste de su sombra
y se borra en los colores del ocaso,
nadando en el mar de estrellas
donde una vez naufragamos.
Nada delata esta tempestad de labiosnadando en el mar de estrellas
donde una vez naufragamos.
este arder en la memoria de tus besos.
Sólo la luna se apodera de mis noches
en su eterno caminar hasta tu cuerpo
donde se hace infinito el horizonte.
donde se hace infinito el horizonte.
Una palabra basta para atravesar el miedo,
o tus manos para sostener el tiempo
que detiene nuestros pasos.
que detiene nuestros pasos.
Hoy vengo conjugando ausencias,
no fueron los te amo que dejaste
ni los lamentos solitarios
que me pintaron ojeras en el rostro.
Esos sueños que se rompieron sin soñarse,ni los lamentos solitarios
que me pintaron ojeras en el rostro.
se amarraron a mis ojos negándome la orilla.
Allí, corrió la vida,
inalcanzable.
inalcanzable.
Ana Mercedes Villalobos
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