CFM
Poeta recién llegado
Ya es otoño, ya los niños se alejan
de mecido el sol por nubes umbrías,
trémulas las ramas crújense frías
cual caducas risas de las parejas
-otoño, ah, brumo escollo de la espuma,
grisáceo atolladero, vientos, lunas-.
Pútrida mi sombra duerme en tu bruma
caricias recordando, allí sumida,
la plegaria oyendo de aura la vida
que el florecer sueña de su dulzura.
Dulzura, corazón, tuya la ausencia,
donde habita tu silencio en vergüenza.
Acaecido ha el otoño, sus nieblas
ya a meditar soledades invita,
vanidades, del pasado lascivias,
cuanto en nuestras humanas miserias:
en no ser más que este escaso paisaje,
piel falsa... torsos insignificantes.